La verdad no peca pero…

  • Reyes Ruiz Peña
Lo que mal empieza... mal acaba

 ¡¡NEGRO PANORAMA NOS OFRECEN LAS AUTORIDADES QUE RECIENTEMENTE TOMARON POSESION!!


El pasado 17 de diciembre se llevó a cabo una reunión en la Casa de Gobierno entre el Ejecutivo del Estado, Mariano González Zarur, y los diputados y alcaldes electos. Es del dominio público que el mandatario aprovechó la ocasión para humillar, regañar, ofender, e incluso amenazar a los presentes. Esta sorpresiva encerrona nos muestra al gobernador como lo que es, un hacendado del siglo pasado, que confunde a la entidad que dirige con una de sus propiedades en las que cría reses bravas.

Esto nos da una clara idea de lo que nos espera para estos tres próximos años. Y es que, según manifiestaron algunos de los invitados a dicho evento, la mayor parte de las desagradables expresiones vertidas por el titular del Ejecutivo fueron una clara alusión a Héctor Ortiz Ortiz. Su hermano Serafín -diputado por el Partido Alianza Ciudadana- solo atino a encogerse de hombros, apretar los labios y quién sabe que otra parte de su cuerpo. El hecho no hace sino corroborar la fijación enfermiza de González Zarur con su archienemigo Ortiz Ortiz, el político que lo antecedió en el gobierno de Tlaxcala.

Lo que me pareció increíble es que ninguno de los presentes haya tenido el valor para levantarse, exigir el uso de la palabra, y expresarle a don Mariano que, como autoridades electas y como invitados en su casa, merecían un mínimo de respeto. Desaprovecharon una magnífica oportunidad para poner en su lugar a tan singular personaje; la verdad sea dicha, da pena y tristeza ver que, entre los 32 diputados y 60 alcaldes asistentes, no hubiese ninguno con los arrestos suficientes para actuar con la entereza y dignidad que el pueblo habría esperado de ellos.

Con su timorata conducta, alcaldes y diputados parecen contradecir a la historia que siempre valoró a los tlaxcaltecas como hombres aguerridos y con carácter. Ante ese panorama, la ciudadanía tiene motivos de sobra para la preocupación. Los acontecimientos que nos esperan -las elecciones para elegir a diputados federales y, mas adelante, el tan anhelado cambio de gobierno estatal- configuran un futuro nada halagüeño, pues conforme pasan los días se observa el interés y la ambición de algunos “dizque” políticos que, con el mayor descaro, actúan como si la gente no tuviera memoria. Para donde quiera que usted voltee va a ver las mismas caras, escuchar los mismos nombres de aquellos que se han servido de los puestos que han ocupado para satisfacer sus intereses personales, haciendo a un lado el compromiso que adquirieron con la sociedad.

No es malo ni ilegal que alguien que ya fue servidor público aspire a continuar en la vida política, siempre y cuando haya hecho bien su trabajo y dado los resultados que el pueblo esperaba de él; lo reprobable y desconcertante, además de inadmisible, es que después de haber hecho todo lo contrario aun quiera permanecer en el ámbito político. Lo negativo es que, para nuestra mala suerte, habrá muchos que lo conseguirán.
                                                     
Frase para la reflexión

       ¡ayyy, “mana”, yo hago los hoyos y tu me los tapas!                                                                                   

Nota:

Es incomprensible que se haya dejado crecer el problema de los baches en la ciudad de Apizaco. Lo paradójico del caso es que muchos de ellos fueron las propias autoridades municipales las que se encargaron de hacerlos mas grandes y profundos. Supongo que la idea era marcarlos con la idea de repararlos a la brevedad. Pero el tiempo pasó y terminó su desgobierno Orlando Santacruz, dejando la ciudad en condiciones de verdadero desastre. Todo pareciera indicar que esto es el resultado de un plan urdido con la intención de darle elementos a la nueva administración para quedar bien con la ciudadanía. Como se ve, este tercer gobierno panista lleva trazas de conducirse igual que los dos anteriores, pues aunque solo llevamos unos días de la nueva administración todo indica que así será. ¡Pobre Apizaco!

Como siempre mi total agradecimiento y absoluto respeto a quienes me brindan un momento de su tiempo. Gracias y hasta la próxima.