La verdad no peca pero…

  • Reyes Ruiz Peña
HACE YA MUCHOS AÑOS QUE LA CÁMARA DE COMERCIO DE APIZACO DEJÓ DE CUMPLIR CON EL OBJETIVO PARA EL QUE FUE CREADA

 

Apizaco fue considerado uno de los principales centros ferrocarrileros del país ya que, como todos sabemos, tuvo su origen precisamente con la construcción del Ferrocarril Mexicano, destinado a cubrir la histórica ruta México-Veracruz. Después de tres décadas de haber dejado de ser un importante bastión del sistema ferroviario, Apizaco cambió su vocación a la actividad comercial que es, en la actualidad, puntal económico de la ciudad y de la región.  

Se calcula que cerca  del 60% de la población económicamente activa del municipio depende directamente del comercio, ya sea en su modalidad formal o informal. Para atender las necesidades de su desarrollo y crecimiento se creó en nuestra ciudad la CAMARA DE COMERCIO (CANACO por sus siglas), un organismo que fue constituído para organizar y representar al comercio establecido.

Dicha institución se rige con estatutos que definen claramente cuál es su finalidad y cuáles las actividades que debe realizar. Obviamente, uno de sus principales objetivos es la defensa de los intereses de sus agremiados. El problema, sin embargo, es que quienes hoy dirigen la CANACO en Apizaco, desde hace mucho tiempo se han desentendido de su labor, dedicándose únicamente a cobrar cuotas a los comercios, empresas y negocios a cuyos representantes sorprenden, intimidándoles con una a todas luces falsa obligatoriedad de pago.

La cuota en cuestión se justificaría plenamente si a ella correspondiera el trabajo de genuina representación a favor de los intereses de la colectividad de comerciantes apizaquenses, tal y como lo establecen los estatutos antes aludidos. Lamentablemente, la realidad es otra.

Las recién aprobadas reformas hacendaria y fiscal han creado incertidumbre en torno a la interpretación y aplicación de las nuevas disposiciones. Disipar el clima de confusión y desconfianza que priva entre los contribuyentes debiera ser tarea de la CANACO; no obstante, hasta ahora ninguno de sus directivos se ha preocupado por orientarlos y explicarles cuales serán sus nuevas obligaciones y sus nuevos derechos, a raíz de los cambios que ya entraron en vigor.

Derivado de esas circunstancias, considero que ha llegado el momento de llevar a cabo la creación de un organismo que integre a los comerciantes, organizaciones, sociedad civil y a todos aquellos que tengan una representación vecinal para constituirse en una instancia, confiable y eficaz, que lleve a cabo las acciones necesarias que, la CANACO y otras organizaciones similares, han dejado de hacer. Se trata, simple y sencillamente, de participar de manera activa como coadyuvantes en la transformación cívica que Apizaco requiere de manera urgente.

En próximas fechas daremos a conocer los lineamientos de esa agrupación así como la convocatoria para empezar a trabajar en el proyecto de su creación. Por mi parte, estoy convencido que para llevar a cabo acciones en beneficio de nuestro querido Apizaco no es necesario ser autoridad; desde el ámbito estrictamente ciudadano también se puede lograr, a condición claro, de que se trabaje con honestidad.

Frase para la reflexión

“LA UNION HACE LA FUERZA”

Nota:

Hace unos días se dio a conocer por parte del nuevo gobierno municipal que la pasada administración que encabezó ORLANDO SANTACRUZ dejó autorizado, a través de la ley de ingresos municipal, el pago de 120 pesos por contribuyente para llevar a cabo la recolección de basura en el municipio. Está atentatoria determinación debe servir al actual presidente municipal JORGE LUIS VAZQUEZ para deslindarse definitivamente de su antecesor, dando marcha atrás al pago de ese aberrante impuesto. Se precisa poner fin cuanto antes a la gran cantidad de errores que han hecho que la sociedad apizaquense catalogue al anterior presidente municipal como uno de los peores que hemos padecido.

 

Como siempre, mi total agradecimiento y absoluto respeto a quienes me brindan un momento de su tiempo. Gracias y hasta la próxima.