Su postura fue rápidamente señalada como oportunista e incongruente, al defender lo indefendible y criticar prácticas que él mismo reprodujo durante su paso por la vida pública.
La autorización permitiría la reproducción y difusión de imágenes y audio de los menores en campañas del DIF y del Gobierno del Estado, a través de distintos medios como redes sociales, televisión, radio y plataformas digitales.