A poco más de un año para el fin de su sexenio, estos números representan un desafío mayúsculo para Lorena Cuéllar. Debe buscar dejar un legado positivo o evitar que su administración sea recordada como una de las más reprobadas en la historia reciente de Tlaxcala. Por ahora, los números hablan claro: la mayoría de los tlaxcaltecas no aprueba su desempeño.