• Homero Meneses Hernández
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¿Dónde les agarró el temblor? A mí, entrando a la CDMX. Ahora escribo desde una mesa de la Librería El Péndulo, con café y una bolsa de libros que quiero obsequiar a amigos y amigas. La sacudida fue breve, pero alcanzó para recordarnos que, cuando la tierra se mueve, lo importante es la calma, la solidaridad y la verdad. También nos avisó que este 2026 será de mucho movimiento cuando menos en lo político así será. 

Por eso leo a la comentocracia. No creo en eso de “ni los veo ni los oigo”, leerles ayuda a contrastar lo que dicen con lo que uno escucha en escuelas, calles y comunidades. Ayer me encontré con una columna y un video del querido y muy tierno Loret de Mola tlaxcalteca. No diré su nombre porque se indigesta con los argumentos, él no se atreve a decir mi nombre por otros motivos. Jura, con una seguridad que solo da el autoengaño, que un servidor y una extraordinaria compañera de gabinete ya orquestamos una operación “bajo el agua”, una supuesta traición contra la gobernadora Lorena Cuéllar, a quien públicamente la reconozco además como nuestra dirigente política. 

Resulta que ahora nuestro Loret, no satisfecho con sus montajes locales, ahora quiere ser Mhoni Vidente  (con todo respeto para la estrella de las predicciones), el problema es que él no trae bola de cristal, trae espejo. No predice, proyecta. No analiza, desea. Confunde la rumorología con información y los pasillos con el pulso social.

Basta recordar 2021. Entonces cantaba victoria para el PRIAN, hablaba de “opción ganadora”, de “nerviosismo” en la 4T y de supuestas operaciones oscuras. Se equivocó. También erró en 2024, cuando veía un gran potencial en Xóchitl Gálvez, apostaba a que una operación priista sería definitoria y hasta decretaba bastiones opositores como si fueran destino. Decía que Apizaco sería el bastión de la oposición, que de ahí saldría el futuro gobernador y que desde ahí se cocinaría el 2027. Y miren nada más, hoy Apizaco está gobernado por el proyecto de la cuarta  transformación. Ahí están los hechos, por encima de la espuma.

Esa es la derecha cuando no tiene proyecto, como no puede enamorar con una causa, se recarga en la mentira y en el rumor, con gurús de la propaganda que enseñan a sembrar sospechas para dividir. Pero el Movimiento no se construyó con intrigas, sino con territorio, conciencia y lealtad.

En Tlaxcala vamos a caminar en unidad. Apoyaremos a quien resulte candidato o candidata y vamos a construir el segundo piso de la Cuarta Transformación con Humanismo Mexicano, poniendo por delante el Bienestar del pueblo, no los egos. A algunos les cuesta entenderlo porque su único Dios es el dinero. Aquí nos mueve el amor a Tlaxcala.

Sigan disfrutando sus vacaciones y cuídense mucho en esta época de frío.

Con afecto,

Homero Meneses Hernández
2/01/26

PD. Agradezco a nuestro Loret de Mola que haya dedicado su primera columna del año a este humilde servidor.