En materia hacendaria, los resultados no se explican con discursos, sino con cifras. Y las cifras que hoy presenta la Secretaría de Finanzas del Estado de México (Edomex), encabezada por el tlaxcalteca Óscar Flores Jiménez, merecen atención, particularmente, en un momento en que Tlaxcala comienza a perfilar el debate sobre su próxima renovación gubernamental.
El esquema aplicado en el Edomex para 2026 parte de una premisa técnica clara: ampliar la base de contribuyentes mediante incentivos, no mediante presión fiscal. En efecto, el gobierno de la mandataria Delfina Gómez Álvarez estableció un subsidio del 100% en el pago de tenencia para vehículos con valor factura de hasta 638 mil pesos, limitando el pago al refrendo anual. El beneficio incluye motocicletas de hasta 250 mil pesos, autos eléctricos —exentos de tenencia y con 50% de descuento en refrendo— e híbridos, que no pagan tenencia durante cinco años.
Pero el punto más relevante no es el subsidio en sí, sino la estrategia de regularización. El Estado de México abrió un programa para atraer vehículos con placas de otras entidades, ofreciendo condonación total de tenencia y del impuesto sobre adquisición de vehículos usados. El mensaje para el ciudadano es contundente: regularízate, paga lo justo y quédate en casa.
Los resultados iniciales son ilustrativos. Con un universo objetivo de 5.8 millones de vehículos, la administración proyecta una recaudación superior a los 8 mil 600 millones de pesos netos, aun considerando subsidios por más de 7 mil 200 millones. Más de 45 mil vehículos foráneos ya regresaron a regularizarse y el cumplimiento superó en 15% las expectativas del primer mes. La lógica es evidente: cuando el incentivo es claro y el trámite sencillo —con pagos digitales y más de cinco mil centros autorizados— la ciudadanía responde.
¿Puede Tlaxcala replicar algo similar? La respuesta es sí, con adecuaciones proporcionales a su parque vehicular y realidad presupuestal.
En la entidad existe un área de oportunidad para diseñar un esquema competitivo que premie la regularización voluntaria. Un programa que combine subsidios parciales a la tenencia, condonación de recargos y facilidades administrativas podría generar tres efectos simultáneos: aliviar la economía familiar, ordenar el padrón vehicular y fortalecer la recaudación propia sin crear nuevos impuestos. Además, ofrecería implicaciones positivas en seguridad pública.
La experiencia mexiquense demuestra que el conocimiento técnico en finanzas públicas no se limita a la contabilidad gubernamental; implica entender el comportamiento del contribuyente. Cuando el diseño fiscal equilibra responsabilidad y estímulo, la recaudación crece de manera sostenible, y en el escenario de la próxima renovación del Ejecutivo estatal, Tlaxcala necesitará perfiles capaces de traducir la técnica hacendaria en políticas públicas eficientes que abonen al progreso y al desarrollo estatal.

