• Gaby Flores
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Hay amenazas que no pesan, y la del Partido Verde suena más a berrinche que a postura seria.

El partido del tucán ha soltado una frase que pretende ser firme, pero termina siendo hueca: “con todos, menos con él”, porque decir que no se sumarían a un proyecto encabezado por Alfonso Sánchez García no es una postura ideológica, es una apuesta riesgosa para el mismo grupo.

Sobre todo, cuando el propio Verde viene de evidenciar sus fracturas, basta recordar el golpe de finales de 2025, cuando Maribel León Cruz y Jaciel González abandonaron sus filas, dejando al descubierto que la unidad interna no existía.

El problema no es que amenacen con ir solos, el problema es que no han demostrado que puedan hacerlo con éxito. El PVEM, cobijado durante años bajo la sombra de la 4T, parece olvidar que su fuerza ha sido, en gran medida, prestada.

Y hoy, al querer marcar distancia en Tlaxcala, ¿tienen con qué competir? Porque enfrente hay un perfil que ha sabido consolidarse, crecer y posicionarse con estructura y operación, Alfonso Sánchez García.

La política no perdona la soberbia disfrazada de dignidad, así que, en este caso, el Verde no solo arriesga quedarse fuera de una negociación clave rumbo a 2027, sino también diluirse, porque mientras ellos juegan a cerrarle la puerta a un proyecto sólido, la realidad podría terminar cerrándosela a ellos.

Ahora, si no es con él, ¿con quién? ¿O acaso terminarán reciclando figuras desesperadas por no quedar fuera de la contienda?