• Adolfo Tenahua Ramos | El Petardo
El estado enfrenta una crisis de empleo precario: alrededor de 7 de cada 10 trabajadores se encuentran en la informalidad.

Mientras la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros aseguró este 1 de mayo en redes sociales que su administración respalda al sector productivo y genera empleos, las cifras oficiales muestran una realidad muy distinta.

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía ( INEGI) revelan que al cierre de 2025 más de 21 mil tlaxcaltecas estaban sin empleo, con una tasa de desocupación cercana al 3%, lo que refleja un mercado laboral frágil y sin estabilidad.

A lo largo del año, el desempleo no presentó mejoras sostenidas. En distintos meses, la cifra de personas sin trabajo se mantuvo entre 16 mil y más de 21 mil, evidenciando que no hay una recuperación real ni consistente.

Sin embargo, el problema va más allá del desempleo. Tlaxcala enfrenta una crisis de empleo precario: alrededor de 7 de cada 10 trabajadores se encuentran en la informalidad, sin acceso a seguridad social ni prestaciones, lo que coloca al estado entre los más rezagados del país en calidad laboral.

Este nivel de informalidad contradice el discurso oficial de crecimiento, ya que muchos de los “empleos” que presume el gobierno carecen de estabilidad, ingresos dignos y garantías básicas.

En el marco del Día del Trabajo, la narrativa gubernamental intenta proyectar avances, pero los datos muestran una realidad distinta para miles de familias que siguen enfrentando falta de oportunidades.

La distancia entre el discurso y las cifras deja en entredicho la efectividad de la política económica estatal, donde el empleo continúa siendo una de las principales deudas pendientes.