Todo hace indicar que el ex gobernador José Antonio Álvarez Lima, dio la indicación de amistad y unidad tarde, porque se ve casi imposible que la aún senadora le levante la mano al presidente con licencia o que Alfonso le levante la mano Ana Lilia, y señalo esto porque las campañas de ambos morenistas ya van muy adelantadas, el ex gobernador y flamante operador político de la senadora tuvo 5 años , para que la Calpulalquense, hubiese trabajado de la mano con la gobernadora bajando recursos para Tlaxcala o legislando en apoyo al gobierno Lorenista, y esto no pasó, fueron más de 5 años de golpeteo, amenazas y señalamientos, lo que distanció a la gobernadora de la senadora, si bien, el pasado domingo la legisladora cambio su discurso, que ni sus mismos seguidores le creyeron, por cierto, el vocero del gobierno del estado dijo que es bien recibida la señal, pero se ve solo un gesto político, ya que en la realidad no creo que Ana Lilia, se una al proyecto de Alfonso o él al proyecto de ella, de ahí que ya cumplieron el protocolo político y ahora viene lo bueno, y es la decisión que seguramente se tomará en Palacio Nacional, donde creó va a permear la unidad partidista, ya que la sombra de la división es eminente y en estos momentos de crisis política nacional Morena, no puede darse el lujo de perder Tlaxcala, por caprichos e intereses personales, y de grupos políticos que por décadas han gobernado el estado.
La operación cicatriz seguramente la realizará la Secretaria de Gobernación y donde los 4 o 5 , políticos que se inscriban al proceso interno de morena tendrán que anteponer sus intereses de continuidad o de ya es mi tiempo, por la unidad Morenista, ya que las concentraciones del domingo dejaron a la vista el divisionismo Morenista, y que se ve casi imposible que los grupos de Ana Lilia, apoyen a Alfonso, o los seguidores de Alfonso apoyen a la senadora, de ahí que se abre la opción de un tercero en discordia, un politic@ que pueda incluir a todos los grupos, un político con experiencia, sin señalamientos y que sea un buen operador político y ese puede ser Oscar Flores, un tlaxcalteca, que ha trabajado fuera del estado, pero en importantes posiciones de acuerdo a su profesión, no tiene señalamientos de corrupción ni de malos manejos del erario público, de ahí la tercera posibilidad.
La cuenta regresiva ya se cumplió, y el partido en el poder, tendrá que enfrentar un reto que parece irreconciliable entre los dos grupos que luchan por el poder y creen ser los idóneos para que su candidata o candidato sea el que coordine los trabajos electorales rumbo al 27, solo que en esa lucha además de jugarse muchos intereses personales y de grupo, hay el fantasma del odio y el revanchismo que no solo está enfrentando los grupos Lorenistas contra los grupos de Ana Lilia, sino que puede llegar a un divisionismo donde morena puede perder todo lo que ha ganado en cinco años de poder en el estado, quizás señores lectores, dirán ¿Por qué escribe grupos Lorenistas y no de Alfonso Sánchez?, porque es claro que quien mueve la cuna rumbo al 27, es la gobernadora y no el ex edil capitalino, quien sin el apoyo de la inquilina de Palacio de Gobierno, simple y sencillamente no es nada, pero bueno hay que reconocerle a Cuellar Cisneros, que ha
logrado posicionar a su alfil , invirtiendo millones de pesos en propaganda y actos políticos vestidos de trabajo político gubernamental, pero el posicionamiento no es con los diferentes sectores de la sociedad tlaxcalteca, el posicionamiento es en las encuestas pagadas y en el círculo cercano al poder.
Para nadie es desconocido el odio político entre Lorena Cuellar y Ana Lilia Rivera, dos mujeres que no lograron tener la capacidad de sentarse y limar sus asperezas, la gobernadora con Poder, simple y sencillamente ignoró a la Senadora, quien no entendió que la política no se hace con el corazón o con el hígado, de ahí que sus discursos fueron de golpeteo político y amenazas, lo que creó una relación política distante, donde las dos políticas olvidaron que su obligación es trabajar por Tlaxcala y su gente, si bien la Senadora, le dio buenos dividendos esa confrontación, ya que su posicionamiento fue gracias a sus discursos, hoy en la recta final esa actitud de confrontación la tiene casi en la lona, uno; porque la Gobernadora, hasta el último día tiene poder y puede vetar a la ex Senadora, y dos; porque a Morena, en estos momentos de una crisis de credibilidad por los señalamientos de narco gobierno y de corrupción, no se puede dar el lujo de perder una gubernatura que casi tiene asegurada, no hay que olvidar lo que le pasó a Joaquín Cisneros y a Mariano González, cuando eran los favoritos, la salida de Marcela González, es el primer mensaje de lo que viene en puerta, sino al tiempo.

