• Apizaco
  • Adolfo Tenahua Ramos
El debate sobre la posible concesión del servicio de basura se ha desatado en medio de un creciente malestar entre los regidores, síndicos y ciudadanos.

El servicio de recolección de basura en el municipio de Apizaco, que durante años ha sido un tema de controversia y gestión deficiente, podría pasar nuevamente a manos de una empresa privada. 

 

Este viernes, el presidente municipal de Apizaco, Javier Rivera,  buscará obtener la aprobación del Cabildo para concesionar este servicio por los próximos 20 años, lo que ha generado una ola de críticas y desconfianza entre los ciudadanos, quienes recuerdan el fiasco de la anterior concesionaria, PASA.

 

El debate sobre la posible concesión del servicio de basura se ha desatado en medio de un creciente malestar entre los regidores, síndicos y ciudadanos. 

 

Según algunos opositores, esta decisión podría significar un retroceso en la lucha por mejorar la calidad del servicio, que en su momento fue adquirido por la empresa PASA bajo condiciones que muchos consideran abusivas y corruptas. 

 

Esta empresa, en su momento, tuvo el control del servicio de recolección en Apizaco, pero los problemas derivados de la falta de cumplimiento de contrato y los costos excesivos obligaron al municipio a rescindir la concesión.

 

La concesión del servicio de basura a la empresa PASA es recordada por la población apizaquense como un rotundo fracaso. Durante su gestión, la empresa fue acusada de corrupción, incumplimiento de contrato y de establecer tarifas excesivas, lo que afectó a miles de familias del municipio. 

 

Tras varios conflictos legales, PASA demandó al municipio, exigiendo el cumplimiento de un contrato que muchos califican de leonino, es decir, una negociación desfavorable para las autoridades locales y la comunidad.

 

La experiencia con PASA dejó una profunda desconfianza en los ciudadanos y autoridades locales, quienes cuestionan la viabilidad de un nuevo acuerdo de concesión. 

 

A pesar de que el presidente municipal Javier Rivera busca ahora recurrir a esta figura, los opositores consideran que el municipio tiene la capacidad y los recursos necesarios para gestionar el servicio de manera eficiente y transparente, sin necesidad de involucrar a empresas privadas.

 

 

Por su parte, la ciudadanía alega que en aquel momento el proceso fue transparente y se logró un mejor control, sin depender de concesionarias.

 

Uno de los puntos más sensibles en esta discusión es el incumplimiento de varias promesas hechas por el actual presidente municipal al inicio de su gobierno. 

 

En su primer discurso como presidente, Javier Rivera afirmó que adquiriría al menos 10 camiones nuevos de recolección de basura, con el objetivo de mejorar el servicio y reducir la dependencia de empresas privadas y ahora es todo lo contrario, lo que contradice sus declaraciones burlándose de la ciudadanía.