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La reciente difusión de una supuesta encuesta de conocimiento y opinión pública, levantada entre el 5 y el 7 de enero de 2026 por la firma EDM Estudios Demográficos y Mercadotecnia, representa un nuevo y flagrante ejemplo de las prácticas manipuladoras que caracterizan al alcalde de Tlaxcala capital, Alfonso Sánchez García, en su afán por proyectarse como aspirante fuerte rumbo a la gubernatura de 2027.
Este sondeo, que le otorga un inverosímil 64% de conocimiento ciudadano y un 49% de opiniones positivas (sumando "muy buena" y "buena"), choca de frente con la realidad cotidiana de una gestión municipal marcada por calles en pésimas condiciones, deficiencias en servicios públicos y una percepción general de invisibilidad. Lejos de reflejar un respaldo genuino, parece ser una herramienta fabricada para inflar artificialmente su imagen, recurriendo a una encuestadora "prácticamente inexistente" en el panorama profesional mexicano.
EDM Estudios Demográficos, es una casa encuestadora "fantasma" invisible en los registros serios del país: no figura en listados del INE ni del IEEM, no aparece en rankings de precisión histórica (como los que evalúan aciertos en elecciones 2024), carece de sitio web activo, trayectoria pública, membresía en la AMAI (Asociación Mexicana de Agencias de Investigación de Mercado y Opinión Pública) ni evidencia de participación en procesos regulados.
En México, las firmas con prestigio real —Consulta Mitofsky, Enkoll, Reforma, Poligrama, Arias Consultores, CE Research o Parametría— sí cuentan con transparencia metodológica, evaluaciones independientes y menciones consistentes en medios y análisis académicos. EDM, en cambio, es un ente opaco, sin rastro verificable, típico de las "encuestas a modo" o "fantasma" que proliferan en contextos locales para servir intereses políticos.
Este patrón de querer manipular la opinión pública, hace que Alfonso Sánchez García siga siendo asociado repetidamente con la difusión de estudios demoscópicos dudosos o sesgados para autopromocionarse.
Mientras casas reconocidas como Demoscopia Digital o Impulso Mercadológico muestran escenarios mucho más claros y reconocidos —donde figuras como Ana Lilia Rivera lideran con amplias ventajas y Sánchez García queda rezagado en segundo lugar con porcentajes bajos—, él opta por recurrir a herramientas sin credibilidad para fabricar narrativas favorables.
El problema se agrava por el control familiar y partidista que ejerce su círculo en MORENA Tlaxcala. Su esposa, Marcela González Castillo, fue impuesta como dirigente estatal del partido en un proceso opaco y cuestionado, lo que le permite influir en estructuras internas, selección de candidaturas y, al parecer, en la producción de estas encuestas prefabricadas.
La gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, aliada y promotora de Sánchez García, tolera o avala estas prácticas en un contexto donde su propia administración acumula bajas aprobaciones en mediciones independientes y prioriza la operación política sobre resultados concretos.
Publicar encuestas de firmas sin prestigio, sin respaldo metodológico y sin existencia pública es una forma clara de falsear la realidad y engañar a la opinión pública. Ante la falta de logros tangibles, el grupo político de Alfonso Sánchez García, Lorena Cuéllar y la cúpula de MORENA Tlaxcala recurre a la desinformación como estrategia principal.
La ciudadanía debe tratar con máxima desconfianza cualquier dato proveniente de EDM o similares "encuestadoras fantasmas".


