- Política
El "Delfín" de Lorena Cuéllar es rechazado en su desempeño por 60 de cada 100 habitantes del municipio y así quiere ser gobernador.
- Ocupa el vergonzoso lugar 28 de 31 en la evaluación de enero de 2026.
La ambición política suele chocar de frente con la realidad estadística, y para Alfonso Sánchez García, alcalde de Tlaxcala de Xicohténcatl, el despertar es brutal cada vez que se publica una nueva encuesta sobre el desempeño de los presidentes municipales del país.
Mientras la mafia del poder en Tlaxcala lencabezada por la gobernadora Lorena Cuéllar, o ha elegido como el "delfín" para la sucesión de 2027, los ciudadanos tienen otros datos: el edil está rotundamente reprobado.
Según el más reciente Ranking de Capitales de la encuestadora GobernArte, de enero de 2026, Sánchez García se hunde en el penoso lugar 28 de 31, con una calificación de apenas 40.6 puntos. Esta cifra no solo es una bofetada a su gestión, sino que lo coloca en el sótano del desempeño municipal a nivel nacional.
Alfonso Sánchez García se pasea en el abismo de la mediocridad como alcalde ineficiente y ausente, es visto en su desempeño por los habitantes de la capital, como un ambicioso heredero de lo peor de las dinastías locales.
La comparación es odiosa pero necesaria para entender la magnitud del fracaso:
En la cima del Ranking de desempeño: Cecilia Patrón Laviada (Mérida) lidera con un sólido 64.0%, seguida por Marco Antonio Bonilla (Chihuahua) con 63.8%. Casi 24 puntos de diferencia separan a una administración eficiente de la medianía triste y penosa del alcalde de la capital tlaxcalteca.
En el sótano: Sánchez García apenas supera a figuras como Samantha Smith (Guanajuato, 40.2) y Raymundo Chagoya (Oaxaca), quien ostenta el último lugar con 38.6%.
Alfonso Sánchez García quiere ser Gobernador de Tlaxcala, pero los ciudadanos capitalinos con la evaluación que le otorgan le están diciendo que no puede ni con el municipio, siempre está afuera, así lo dicen las redes sociales del alcalde, en campaña anticipada y violando todas las leyes electorales del país. Y cuando sí aparece disfrazado de albañil, es solo para la foto.
Lo que es un hecho, que resulta un insulto a la inteligencia del electorado que un servidor público incapaz de mantener niveles mínimos de aprobación en su municipio pretenda escalar al Palacio de Gobierno. La estrategia de "heredar" la silla estatal parece desmoronarse bajo el peso de una capital descuidada y una ciudadanía que ya no compra el discurso oficialista.
Con un 95% de confianza en la metodología de la encuesta, el mensaje es claro: Tlaxcala capital no quiere ser el escalón de una carrera política mediocre. Si Sánchez García aspira al 2027, primero debería aprender a gobernar el municipio que hoy le da la espalda.
Consulta aquí la encuesta de GobernArte completa:


