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PollsMx coloca a Lorena en el pódium de los peores gobernadores de México
- La gobernadora es ubicada en el lugar 30 del Ranking Nacional de Desempeño
 
La gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, se “consolida” en el penoso puesto 30 del Ranking de Gobernadores 2026 de PollsMX correspondiente al mes de enero, con una aprobación ciudadana que ronda niveles que bordean el repudio popular. 
 
Según mediciones recientes, su gestión obtiene apenas alrededor de 39-41 % de respaldo de los tlaxcaltecas, colocándola entre los peores evaluados de todo el país. Es decir, 4 de calificación y el 60 por ciento de la población la reprueba en su trabajo. 
 
En marcado contraste, los “mejores” gobernadores del país alcanzan cifras estratosféricas en comparación: en recientes listas Manolo Jiménez (Coahuila) supera 63 % de aprobación, Teresa Jiménez (Aguascalientes) 62.5 % y Mauricio Kuri (Querétaro) 61.4 %, todos por encima de la barrera del 60 %.  Incluso la jefa de Gobierno de la Ciudad de México – Clara Brugada – exhibe niveles de aceptación superiores a los de la morenista tlaxcalteca, situándose de forma consistente en el grupo de cabeza de las encuestas. 
 
Del otro extremo, los 5 peores evaluados arrojan cifras que no son un “accidente estadístico” sino una tendencia dolorosa: Rubén Rocha Moya (Sinaloa), Víctor Manuel Castro (Baja California Sur) y David Monreal Ávila (Zacatecas) no superan el 41 %, todos ellos por debajo o apenas por encima de Cuéllar. 
 
¿Qué explica este colapso? Los números sugieren una mezcla de gestión ineficaz, pobres resultados en seguridad y servicios públicos, y una percepción extendida de corrupción e impunidad. La ciudadanía tlaxcalteca ha respondido con niveles de rechazo desbloqueables para otros mandatarios: casi 95 % de quienes la desaprueban impulsan la idea de su revocación, una señal brutal del descontento social. 
 
Y mientras su administración coquetea con el clientelismo político, la gobernadora parece tener una única obsesión: asegurar una salida política limpia mediante el apoyo abierto a su delfín, Alfonso Sánchez García. No se trata de proteger un legado de gobiernos legítimos, sino de barrer con cualquier riesgo de que la justicia la alcance por años de impunidad y prácticas opacas. Esa candidatura aliada no es una apuesta por Tlaxcala, sino una huida hacia adelante. 
 
En un país donde el peso de la opinión pública marca diferencias de casi 25 puntos porcentuales entre los mejores y los peores gobiernos, la gestión de Cuéllar no solo es mediocre: es una advertencia de cómo el poder puede ser usado para perpetuar impunidad en lugar de servir al pueblo. 
​Metodología:
 
​Modelo bayesiano dinámico de agregación de resultados de rankings publicados sobre aprobación de gobernadores. Para consultar la metodología completa, visite https://polls.politico.mx/metodologia/. 
 
Consulta aquí el estudio completo:

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