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Mientras el presidente del Órgano de Administración Judicial (OAJ), Sergio Pérez George, se da una vida de lujo con cargo al erario incluyendo la adquisición excesiva de crosaint’s, volovanes, pistaches, refrescos y comilonas en restaurantes, este personaje decidió recurrir al outsourcing para explotar como viles esclavos a trabajadoras y trabajadores de limpieza y jardinería, con el único fin de obtener ganancias considerables a costa de su labor.
Como ya se había advertido, gracias al control que mantiene la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros del Poder Judicial del Estado de Tlaxcala a través de la imposición que hizo de los integrantes del OAJ, los abusos y excesos han comenzado a salir a flote.
Y es que, como si se tratara de una monarquía la que gobierna en Tlaxcala, en el Poder Judicial de Tlaxcala, recurrieron a la explotación laboral de hombres y mujeres que, si bien, no cuentan con una profesión para el desempeño de sus labores, ahora han sido obligados a realizar esfuerzos sobrehumanos para cumplir con sus tareas.
Se trata de los servicios que el OAJ autorizó en materia de Limpieza, Jardinería y Fumigación, los cuales fueron licitados recientemente y asignados a “empresas amigas”, las cuales, para seguir manteniendo jugosas ganancias sin mover un solo dedo, decidieron realizar ajustes tanto al número de trabajadores y sus percepciones para pagarles prácticamente la mitad del salario mínimo vigente (315 pesos diarios), es decir, ahora solo perciben 186 pesos, 30 pesos menos por día que lo que recibían durante 2025.
Solo para ejemplificar el abuso, de acuerdo con información oficial, durante el ejercicio fiscal de 2025, en el caso del servicio de limpieza, en el Poder Judicial eran 18 las trabajadoras que brindaban el servicio con un salario quincenal de tres mil 200 pesos, para lo cual, el Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJE) pagó la cantidad un millón 375 mil pesos por los 12 meses de servicio.
No obstante, para este año, con un presupuesto de un millón 440 mil pesos, la empresa a la que le asignaron el servicio tomó la decisión de disminuir el número de trabajadoras a solo 14 (18 en 2025) y aumentar la carga laboral entre las que le hicieron el favor de quedarse; pero no solo eso, sino que les bajaron su salario al pasar de tres mil 200 pesos en 2025 a solo dos mil 800 pesos quincenales en este 2026.
Dicho salario incluso resulta inconstitucional, pues el salario mínimo establecido por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI) para este 2026 fue de 315.04 pesos diarios, es decir que cualquier trabajador debe recibir por lo menos un salario de cuatro mil 725.6 pesos quincenales.
Una situación similar es la que se tiene para los trabajadores de Jardinería y Fumigación, donde también se asignó una partida anual de un millón 440 mil pesos, aunque en este caso, también además de disminuir el número de trabajadores y salarios, el personal todavía es menor al caso del servicio de limpieza.
Tomando como referencia el salario de las 14 trabajadoras de limpieza, estaríamos hablando de la que empresa solo pagará en este año la cantidad de 940 mil pesos, teniendo un margen de ganancia de 500 mil pesos sin mover un solo dedo más que haber firmado la concesión otorgada por los integrantes del Órgano de Administración Judicial, pero si a eso se suma las ganancias por el servicio de Jardinería y Fumigación, en estos dos casos, las empresas obtendrán ganancias por más de un millón de pesos.
Solo para tener una referencia del abuso en que incurre Sergio Pérez George, en suma, las 14 trabajadoras de limpieza reciben mensualmente 78 mil 400 pesos mensuales de salario, cantidad que representan casi una tercera parte de lo que se embolsa mensualmente el presidente del OAJ, esto, con base al Presupuesto Analítico autorizado por esta institución.
Es decir, que solo con el salario del presidente del OAJ, se podría contratar a 32 trabajadoras de limpieza, sin tomar en cuenta todo lo que se come en frutos rojos, pistaches, crosaint’s, volovanes, refrescos y comilonas en restaurantes, además de los viáticos que cobra puntualmente.
Es importante mencionar que, durante los procesos de licitación de los servicios, los funcionarios involucrados habrían incurrido en severas irregularidades que fueron reclamadas por las diferentes empresas que participaron en el procedimiento, pero a pesar de haber recibido las quejas sobre su desconocimiento por los procesos de licitación, los obedientes integrantes del OAJ asignaron los servicios a quienes les convino.


