Estimado lector, haga cuentas conmigo, ¿cuántas quincenas habría que guardar bajo el colchón para darse un gustito de más de 300 mil pesos?
No hablamos del enganche de una cosa, ni siquiera de un coche usado. Hablamos de un bolso, sí, un bolso Hermès, de esos que no se compran, se “merecen”.
La senadora mejor conocida como Lady Metepantle volvió a tropezar con piedra, solo que esta vez la piedra venía forrada en piel de lujo. En sus redes sociales apareció muy perfumada, envuelta en un outfit verde esperanza, llegando a su modesto centro de trabajo del que ha vivido por años, el Senado de la República.
El mensaje era institucional, arrancaba el segundo año legislativo de la LXVI Legislatura. Todo correcto, hasta que no lo fue.
Porque en tiempos de lupa digital, nada pasa desapercibido, los usuarios detectaron un accesorio en particular que no combinaba del todo con el discurso de austeridad, un bolso que, tras una búsqueda en internet, resultó ser de la exclusiva línea Hermès Birkin, con un costo aproximado de 347 mil 210 pesos.
Un detalle no menor es que estos modelos no están al alcance de cualquiera, requieren lista de espera y un historial como cliente frecuente de la marca, nada muy de pueblo, pues.
La senadora morenista se ha autoproclamado durante años como mujer de izquierda y cercana a la gente, sin embargo, los lujos que exhibe son cada vez más lejano al discurso que pregona, terminan por contradecir esa narrativa que insiste en vender.
Claro, no faltaron las voces que intentaron matizar el escándalo, que si no es el mismo bolso, que si es otro modelo, que si es parecido pero no igual.
Pero entre que son peras o son manzanas, lo que sí es claro es que el peso de estos “detallitos” sigue arrastrando a la legisladora.
Las encuestas rumbo a 2027 no mienten y, como esa bolsa, sus errores ya no pasan desapercibidos ni se pueden esconder.

