• Gaby Flores
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Tras una cadena de tropiezos públicos, incluido el episodio en el que llamó “estúpidos” a medios de comunicación y terminó confirmando que no fue convocada a la gira de la presidenta Claudia Sheinbaum por la entidad tlaxcalteca, la legisladora nacida en Calpulalpan enfrenta algo más serio que un desliz verbal, la percepción creciente de que no existe un proyecto político sólido del que tanto alardea. 

Los comunicados difundidos en lo que va de febrero de la página de senadores Morena, la dejan en evidencia. 

Titulares que celebran el impulso educativo de la presidenta, que informan sobre la jornada laboral de 40 horas o que anticipan un “periodo intenso” en el Senado, pero que no detallan gestión, iniciativa propia ni resultados, ¡puro ruido sin nuez!

En un momento en que Morena en Tlaxcala intenta transitar de la épica discursiva a la eficacia administrativa, repetir consignas de la 4T ya no alcanza. 

El electorado que ratificó el proyecto en 2024 empieza a exigir resultados medibles, para elegir a su “gallo” para 2027.

La retórica de “desterrar los vicios del viejo régimen” pierde fuerza cuando en la práctica se reciclan perfiles y se normalizan alianzas que antes eran anatema. 

La revolución de las conciencias no se decreta en comunicados, se acredita con hechos.