- Política
El secretario del Ayuntamiento de Tlaxcala de Xicohténcatl, Víctor Hugo Gutiérrez Morales, ha vuelto a exhibir su nula credibilidad política al difundir en su red personal de Facebook, una supuesta encuesta de la firma OPINA Investigación y Comunicación S.A. de C.V., un estudio de opinión de ínfimo prestigio, metodología opaca y altamente cuestionada en el contexto tlaxcalteca.
Esta "encuesta", realizada supuestamente entre el 13 y 15 de febrero de 2026 con apenas 820 personas, posiciona artificialmente al alcalde Alfonso Sánchez García con un 41% de preferencia como candidato de Morena a gobernador, por encima de la senadora Ana Lilia Rivera (34%).
La empresa OPINA, de bajo perfil y sin trayectoria reconocida en el ámbito nacional, no figura entre las firmas validadas por el INE para mediciones serias y ha sido asociada en denuncias locales a "encuestadoras fantasmas" o "patito" utilizadas para manipular percepciones internas en Morena.
Publicaciones en medios y redes tlaxcaltecas la señalan como herramienta de operaciones sucias, posiblemente financiada por el denominado Clan Cuéllar-Sánchez García, estructura acusada de imponer candidaturas mediante propaganda ilegal, desvío de recursos públicos y guerra sucia contra competidores.
Gutiérrez, quien publica este material sin pudor, arrastra una reputación profundamente deteriorada. Exmilitante del PRI en Tlaxcala, es señalado por traicionar a su partido al sumarse oportunistamente a proyectos de Morena, como el de Alfonso Sánchez García, en un clásico caso de “chapulineo” que prioriza el cargo sobre la coherencia ideológica.
Su paso por la función pública está marcado por acusaciones de acoso sexual, excesos con el alcohol, deudas impagadas derivadas de borracheras en bares y antros de la capital tlaxcalteca, y un comportamiento que ha generado rechazo en círculos políticos y sociales.
Difundir propaganda disfrazada de encuesta desde un cargo oficial no solo viola principios de imparcialidad, sino que contribuye al descrédito de las instituciones y al engaño sistemático de la ciudadanía. Figuras como Víctor Hugo Gutiérrez simbolizan lo peor de la política tlaxcalteca: oportunismo, opacidad y servilismo a clanes de poder.


