- Educación
Indignación y hartazgo es lo que expresan padres de familia del CBTIS 03, quienes denuncian que mientras se exige el depósito obligatorio de 1,900 pesos para reinscripción, el plantel enfrenta fallas estructurales, desorganización académica y una alarmante falta de rendición de cuentas.
El Comité Escolar de Administración Participativa notificó que, para concluir el proceso de inscripción, alumnos de segundo, cuarto y sexto semestre deberán realizar el pago en ventanilla bancaria o multicajero. Sin embargo, padres aseguran que la presión para cubrir la cuota contrasta con múltiples irregularidades que nadie atiende.
Entre las principales quejas destacan que el sistema digital de entrada y salida no funciona, los torniquetes están inservibles, hay sobrecupo en los grupos y la plantilla docente no está completa. Señalan que algunos maestros del turno vespertino no se presentan físicamente y citan a los alumnos en línea, mientras la dirección del plantel rara vez se encuentra disponible para resolver problemáticas.
Además, acusan que distintos comités escolares han manejado recursos sin transparentar su destino y sin presentar informes claros a la comunidad. “Van y vienen, pero nunca rinden cuentas”, señalan.
Las críticas no solo se dirigen a la administración del plantel, sino también a la Secretaría de Educación en el estado, a la que responsabilizan de no supervisar adecuadamente lo que ocurre en las instituciones públicas. Padres consideran que existe permisividad y omisión por parte de las autoridades educativas, lo que ha permitido que las deficiencias se acumulen.
También apuntan al gobierno estatal encabezado por Lorena Cuéllar Cisneros, al considerar que mientras se presume inversión y avances en educación, en los hechos persisten planteles con carencias, saturación y falta de control administrativo.
Ante este panorama, los padres exigen rendición de cuentas detallada, un plan de trabajo con cotizaciones claras que justifique el monto solicitado, reajuste de matrícula o creación de nuevos grupos, y la obligación de que todos los docentes cumplan en tiempo y forma con sus labores. Asimismo, piden que intervenga el Órgano de Fiscalización Superior del Estado para auditar el manejo de los recursos.
Advierten que, hasta no tener claridad y compromisos formales de solución, no están dispuestos a cubrir el pago. La exigencia es directa: primero transparencia y orden, después cuotas.


