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  • Adolfo Tenahua Ramos
Hildeberto compartió mesa y momentos con los asistentes, reforzando esa conexión directa que pocas veces se percibe en la política.

En el corazón de Zacatelco, donde las tradiciones se sienten y se viven, el equinoccio de primavera no solo marcó el cambio de estación, sino también un momento de encuentro comunitario encabezado por Hildeberto Pérez Maldonado, "El Puma"  quien dejó ver su lado más humano, cercano y arraigado a su gente.

La celebración, organizada por la Fundación PUMA, reunió a familias enteras en un ambiente lleno de identidad y orgullo. Ahí, entre risas, saludos y manos estrechadas, Hildeberto convivió sin protocolos, escuchando, compartiendo y formando parte de la vida cotidiana de quienes asistieron.

Acompañado por el alcalde de Tlaxcala  Alfonso Sánchez García, el evento se transformó en una auténtica fiesta de raíces: los tradicionales chivarrudos llenaron de energía las calles, mientras la música, los colores y las expresiones culturales recordaron la riqueza que distingue a esta tierra.

Pero más allá del espectáculo, fue la convivencia lo que marcó la jornada. Entre el aroma del cacao “agua de barranca” y el sabor de las carnitas, Hildeberto compartió mesa y momentos con los asistentes, reforzando esa conexión directa que pocas veces se percibe en la política.

No hubo discursos lejanos ni barreras, solo cercanía, identidad y una comunidad que, por unas horas, se reunió para celebrar lo que los une.

Así, en medio de tradiciones vivas y gestos sencillos, "El Puma"  se mostró no solo como figura pública, sino como alguien que entiende que el verdadero vínculo con la gente se construye estando ahí, de frente, y al lado de quienes dan vida a Zacatelco.

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