• Alberto Pérez
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Alfonso se ha vuelto el blanco de la conversación política, tan así que el PRI ya convoca a conferencia de prensa para hablar de él y de ese modo tener al menos un poquito de reflector, tan es así que el equipo de Ana Lilia deja de hablar de ella para descalificarlo a él, esta tendencia es un claro indicador de lo que ya se dice en los medios, en los cafés, en las calles, en los hogares: Alfonso es el próximo gobernador de Tlaxcala

El alcalde tlaxcalteca es el tema favorito en la política porque ya no ven a nadie mas en el panorama, se les cayó la venda a los que vendieron espejos de un tercero en discordia, a los que creían que a la senadora le llegaría milagrosamente una tercera postulación sin hacer nada, a los que le apuestan a un Tlaxcala en retroceso con tal de impedir la llegada de un hombre que sí da resultados.

El PRI se agarra de donde puede para no perder el registro, le da calor a sus declaraciones hablando de Alfonso, el hombre que llevará la bandera de Morena en la contienda por la gubernatura en 2027; expriistas viejos, que extrañan el poder y están cansados de vivir fuera del presupuesto tocan la única puerta que se les puede abrir, la de la senadora Ana Lilia que por una lado trae el discurso contra los políticos corruptos y por otro lado su casa de campaña está plagada de ellos.

Cuando la vigencia política o una candidatura depende más de los ataques al rival que de sus propias fortalezas, el problema no está en el adversario, está en su falta de consistencia y en saber que ya son rivales débiles. Y por más acusaciones, quejas, columnas, rumores o campañas disfrazadas de periodismo, esa realidad resulta cada vez más difícil de ocultar.