Tzompantepec, Tlax.- “No es justo que en esta época de carencias y de urgencia por la influencia AH1N, que mantiene al tope las instalaciones del hospital regional de Tzompantepec “Emilio Sánchez Piedras”, también se tenga que atender de manera especial a pacientes recomendados por altos funcionarios”.
Lo anterior fue denunciado por un grupo de trabajadores del nosocomio, quienes manifestaron a e-consulta Tlaxcala su indignación por el trato preferencial que reciben pacientes, que en ocasiones dicen que son recomendados directos del gobernador o por altos funcionarios del gabinete estatal.
Al pedir la gracia del anonimato, indicaron que dependerá de la publicación de esta denuncia, si deciden destapar la cloaca que existe en este lugar, debido a que ya no soportan los malos tratos, bajos salarios y jornadas exhaustivas de trabajo, sin que desde hace dos años les aumenten el ingreso.
Indicaron que esta situación irregular tiene tiempo que se ha registrado, pero por temor a perder su empleo, todo el mundo se aguanta las humillaciones y exigencias de estos pacientes que nadie sabe de dónde vienen.
Esta situación ocurre preferentemente en las áreas de aislamiento, que se supone deben de estar ocupadas por pacientes en estado muy grave o que requieren de atención especial, como si se tratara de terapia intermedia.
Una y otra vez, llegan las indicaciones de la administración, en el sentido de que se trata de un paciente “especial”, porque viene con fuertes cartas de recomendación y se sabe por boca de los propios pacientes que algunos han llegado por recomendaciones directas del gobernador.
Pero también llegan pacientes recomendaos por secretarios y directores de área, quienes hacen sentir el peso de su recomendación, para que sus pacientes reciban trato preferencial por parte de los responsables de áreas del hospital.
Por ejemplo, en el caso del área de enfermería, no es justo que mientras la mayoría del personal se tiene que multiplicar para atender la saturación que existe por el creciente número de pacientes contagiados a causa de la influenza, se disponga a una enfermera para la atención personalizada de los recomendados.
De esta forma debe de permanecer 24 horas al día pendiente de la evolución del paciente, de otra forma y al recibir la menor queja, la dirección de inmediato toma cartas en el asunto, que se convierte invariablemente en castigos, reportes y hasta el cese en el trabajo.
Indicaron que no es justo que gente que cuenta con las influencias para una recomendación de esta naturaleza ocupe un lugar preferente, donde hay muchas carencias, porque al saberse protegidos, los pacientes cometen abusos y son groseros y prepotentes.
A muchos de ellos les permiten llevar televisiones y hasta reproductores de películas, para que durante su estancia, además de la atención especial, se sientan como en su casa o en un hospital de paga.
Ni se diga de la alimentación, que es notoriamente mejor que la que se distribuye entre los demás pacientes, quienes deben recibir las raciones alimenticias que son asignadas en cada turno, en los casos especiales de estos recomendados, todo es diferente, hasta la alimentación.
De esta forma y de alguna manera se discrimina a los demás pacientes, porque se tienen que hacinar en literas, utilizar los sanitarios que la mayor parte del tiempo están sucios y lo que es peor, tienen que soportar la espera de los turnos para alimentarse y recibir sus medicinas.
Pidieron que se investigue esta situación, porque tampoco es justo que mientras estos pacientes privilegiados por una recomendación cuenten con todas las garantías y un médico muy pendiente de la evolución de su salud, tengan acceso a todas las medicinas.
Mientras que al resto de los enfermos se les diga que no hay tal o cual medicina y que si quieren que se les aplique, tengan que comprarla a través de sus familiares, consideraron que se debe de acabar con este trato discriminatorio, del que todos saben, pero que nadie se atreve a denunciar por temor.
Exigieron la inmediata intervención de representantes sindicales, laborales y del gobierno federal, para que de una vez por todas se detenga esta marcada discriminación de pacientes que al pagar una cuota en el Seguro Popular, merecen el mismo trato que los recomendados por altos funcionarios.