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Capila de San Sebastián, antes Capilla de la Villita.

De gran valor histórico para los Chiautempenses es la actualmente conocida como “Capilla de San Sebastián”, en donde se venera al santo que da nombre a esa importante joya arquitectónica, misma que se localiza en el centro de la las calles Manuel Saldaña y Morelos, sito que recientemente albergó a cientos de vecinos de la zona, durante su tradicional festejo, en honor a sus Santo Patrón.

Dedicada al culto de la Virgen de Guadalupe (en su primera etapa)  ubicada en la antigua calle de las campanas, la imagen de la Virgen de Guadalupe que allí se veneraba, es un óleo sobre tela y tiene rosas que circundan al marco de madera, obra pictórica que actualmente se localiza en la sacristía del Templo de Guadalupe que en otro momento estuvo en el altar principal de éste.

La historia relata que la Virgen de Guadalupe patrona de todos los mexicanos se apareció en 1531 en el Tepeyac, hecho que trascendió y motivó para que en toda la república mexicana se edificaron capillas, ermitas y templos dedicados a dicha imagen,  aquí en Chiautempan no fue la excepción y se inició con la construcción de la capilla en el año de 1540, edificación franciscana que serviría para atender a esta población en el ámbito religioso.

LA CONSTRUCCIÓN Y DISEÑO DEL TEMPLO DE GUADALUPE.

La capilla tiene dos metros de frente por cuatro de largo o de fondo, sus muros son de piedra de río con adobe, tienen un espesor de 80 cm de aplanado blanco con una cúpula que es rematada por una cruz de terminación redonda, que actualmente se observa una barra de piedra. En su fachada la puerta de madera es enmarcada por unas columnas que sostienen el remate con terminación en pecho de paloma, las columnas tienen unos rombos, figuras geométricas talladas sobre la piedra de cantera gris, el estilo neoclásico.

 El campanario tiene un marco rectangular formado por tres columnas de estilo neoclásico con remate y a sus extremos le flanquean dos volutas en gota con base, se observan además dos campanas chicas, a éste le adornan unas enredaderas con flor en la parte media del campanario, que se están perdiendo por el paso del tiempo.

Hace algunos ayeres frente a la capilla había una cruz atrial de piedra, lugar conocido como cuatros caminos, esto como referencia a los cuatro puntos cardinales, lugar al que las personas tomaban como punto de referencia y llegaban a persignarse para después agarrar camino o rumbo, para ir al campo a juntar leña, “tlachiquear”, sembrar o alguna otra actividad a donde tendrían que dirigirse, a algún poblado, mediante alguna vereda o camino.

Se dice por versión oral que la cruz fue puesta incluso antes de la capilla la cruz atrial de piedra, tiene grabados los elementos de la pasión de Jesucristo.

Su construcción es de origen franciscano al igual que el templo de la Soledad, son la última expresión de construcción durante su estancia en Chiautempan pues con la secularización y el desplazo de los religiosos que el Arzobispo de Puebla Juan de Palafox y Mendoza, vendría cambiar todo el panorama de la vida religiosa y los servicios ahora serían dados por los sacerdotes diocesanos.

DE LO RELIGIOSO A LO REVOLUCIONARIO.

Surge aquí en esta etapa Juan Cuamatzi López, un tejedor y vendedor de sarapes, de descendencia indígena, quien surge en rebeldía por no estar de acuerdo con autoridades quienes se relegían, por ello su lucha inmediata en contra de las formas electorales, las cuales no llevarían a ningún lado, se unieron a su lucha Miguel Hernández Xolocotzin y Antonio Hidalgo Sandoval, el 26 de mayo de 1910, siendo una lucha en la que el pueblo de Chiautempan apoyó a Juan Cuamatzi, sobretodo los tejedores, quienes fueron a apoyarle tanto con gente como con dinero para sostener la lucha, muchos hombre fueron muertos en busca de sus ideales, y el lugar que se ocupó para guardar los cadáveres fue la capilla de la Villita, como eran tantos y el lugar pequeño, tuvieron que amontonarlos.

Dos años antes el Padre Bernardo Picazo Toriz, (el 16 de septiembre de 1908), junto con el Arzobispo de Puebla Ramón Ibarra y González, colocan la primera piedra, para construir el nuevo templo de Guadalupe, dentro de este panorama de rebelión revolucionaria que se estaba presentando, es el 16 de septiembre de 1910, cuando el Párroco Bernardo Picazo Toriz, celebra la primera misa y bendice el nuevo templo de la Virgen de Guadalupe, para ello retira la Imagen que estaba en la capilla de la Villita y la lleva al nuevo templo, colocándola  en el altar principal, llevándose también  la cruz atrial labrada en piedra para colocarla dentro del atrio del templo y dejar que se siga profanando la imagen de la Virgen de Guadalupe.

CHIAUTEMPAN SEDE DEL GOBIERNO DEL ESTADO

El padre Bernardo Picazo tuvo que dejar su casa e irse a vivir a Puebla, ya que ante la insurrección revolucionaria se decide trasladar la sede del Gobierno del Estado de Tlaxcala a Santa Ana Chiautempan, el centro de este gobierno se trasladó a la casa del Padre Bernardo Picazo Toriz, la cual fue expropiada para que desde allí despachara el Coronel Porfirio del Castillo, quien  expide un reglamento prohibiendo el culto de las procesiones y el uso de alcancías, en templos religiosos, entre otras.

En la memoria de personas de edad, quienes  narran la historia a las nuevas generaciones, transmiten el recuerdo de cuando los templos fueron cerrados y los atrios sirvieron para el fusilamiento de las personas, en esa época  cuando se vivía la insurgencia y la entrada  en vigor de las Leyes de Reforma, la función que tuvo la capilla de la villita, el ser bodega de cadáveres; y fue hasta 1940, cuando la calma regresó nuevamente a Chiautempan, se reabren los templos y capillas.

    LOS ORIGENES DE LA CAPILLA DE SAN SEBASTÍAN.

La señora Marcelina García viuda de Sánchez hacia el año de 1945, al servir en la Parroquia de Señora Santa Ana vio en la sacristía la imagen de San Sebastián polvosa y en un rincón, le pide al párroco la imagen para colocarla en la villita. El párroco accedió y la llevaron a la capilla y así se le comenzó a llamar Capilla de San Sebastián.
 
La festividad a San Sebastián se lleva a cabo cada 20 de enero, celebración que destaca por la bendición de animales, conmemoración a la que en varias ocasiones al Obispo Luis Munive y Escobar llegó a realizar dicha bendición, a donde llevaban  pollos, borregos, vacas, burros, perros, gatos, pájaros con moños rojos, momento festivo que era un alegre jolgorio. Igualmente se llevaban a cabo  juegos de cucaña, corte de gallo, palo encebado, carrera de caballos y kermese donde los puestos de chalupas, pan de fiesta, globos, canicas y futbolitos, la música de viento, teponaxtle, elaboración del risco por el señor Ricardo Saldaña, que consistía en construir fuentes, ríos, casas, caminos, puentes y flores se  complementaba con juguetes de madera. Festividad en la que últimamente se llevan a cabo bailes, peleas de box o luchas y la quema de fuegos pirotécnicos.

Como en toda festividad religiosa se realiza un novenario donde se lleva a cabo una celebración de misa y rosario, esto sirve para ir preparándose como barrio, hacia la fiesta del santo patrón San Sebastián; festividad encabezada por el mayordomo y el diputado en turno.

 

BIBLIOGRAFIA    
Revista Ferronales, Tomo XLVII. Núm. 8, Agosto 1967.

Historia de Chiautempan, Luis Nava Rodríguez, 1990.

Invitación “Solemnes Festividades a San Sebastián”, Chiautempan, 23 enero 2005.
Santa Ana de mis recuerdos. Jesús Oropeza Hidalgo. Colección Tlaxcala de siempre, primera edición, 1999.

Liturgia de las horas, tomo I, II, III y IV. Editorial El, SA de CV. Obra Nacional de la Buena Prensa, México, 1986.

“De los trabajadores dignos y ejemplares de Santa Ana Chiautempan Tlaxcala”, Rogelio Flores Meneses, abril 1995.

Catálogo Nacional de Monumentos Históricos Inmuebles del Estado de Tlaxcala. Tomo I. SEDESOL, INAH, Gob. Estado de Tlaxcala. Numero de Clave 290100010011