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  • Luis Castillo | Columna
Las grandes corporaciones multinacionales ganan mucho, pero la economía del país se estanca y aumenta la desigualdad.

-        El gobierno criminaliza las luchas sociales contra megaproyectos depredadores

Atotonilco, Tlaxco, Tlaxcala.- Con el régimen neoliberal del Estado, se ha materializado el despojo de recursos en ejidos y comunidades en todo el país, además, se están apropiando de recursos naturales en las tierras de nuestros campesinos, sostuvo aquí Alfonso Sánchez Anaya, candidato de Morena a la diputación federal por el Distrito I.

Con la contrarreforma energética que han aprobado los verdaderos enemigos de México, dijo, se establece una verdadera y peligrosa política de Estado para el despojo y la depredación de las tierras que están en manos de campesinos e indígenas en todo el territorio nacional, dando paso a supuestos megaproyectos hidráulicos, eólicos, turísticos, comerciales e inmobiliarios, que solo benefician en sus ganancias a un pequeño grupo de grandes corporaciones multinacionales; basta revisar sus rendimientos en la Bolsa Mexicana de Valores; lo anterior, resaltó Sánchez Anaya, es una abierta violación de los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales de los pobladores rurales.

Adicionalmente, por si esto fuera poco, la actual administración ha profundizado la criminalización de las luchas sociales contra los megaproyectos depredadores, permitiendo la vinculación perversa entre las empresas y el crimen organizado, elevando la persecución y asesinato de dirigentes sociales, precisó el de Morena.

Habrá que puntualizar, añadió el ex gobernador, que en contraste sí aumentan las utilidades de las grandes corporaciones agroalimentarias, pero la economía del país  se estanca y crecen la desigualdad, la dependencia alimentaria, la carestía de la vida, la pobreza y la malnutrición.

En la agenda política de Morena, destacó Sánchez Anaya, “se reconoce las labores del campo como actividades estratégicas; valora el potencial productivo de la agricultura en pequeña y mediana escala, con un modelo de agricultura rentable y sustentable, sin transgénicos y sin monopolios; promueve el derecho a una vida buena y el pleno respeto a la propiedad social de la tierra y a los derechos humanos y ciudadanos”.

Lucharemos en la Cámara de Diputados, concluyó el candidato de Morena:  “por la derogación de las llamadas reformas estructurales, principalmente la energética, y por el reconocimiento del campo y la actividad agropecuaria, forestal y pesquera como una actividad estratégica, de interés público y de orden social; defenderemos la propiedad social de la tierra, garantizada por la Constitución, y lucharemos contra la privatización de ejido y la comunidad; asimismo, propondremos que se les reconozca personalidad jurídica y sean sujetos de los apoyos públicos”.