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En medio de resistencias dentro del mismo gobierno federal y hasta de un desorden documental, la venta del avión presidencial planteada por la actual administración no ha logrado concretarse tras casi un año de haber iniciado el proceso formalmente.
El proceso de venta del avión presidencial ha estado plagado de obstáculos técnicos, financieros y hasta de trabas internas que han complicado concretar la propuesta del presidente Andrés Manuel López Obrador de deshacerse de la aeronave, revelaron fuentes oficiales.
Entre las dificultades para vender el TP-01 “José María Morelos y Pavón”, adquirido por el gobierno de Felipe Calderón a un costo de 218 millones de dólares mediante un esquema de arrendamiento financiero, estuvieron la reticencia inicial de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para entregar la documentación de la aeronave que se encontraba en desorden, dijeron los informantes.
El avión fue utilizado únicamente durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.
“Sedena no cooperaba, porque no quería vender el avión”, dijo un alto funcionario involucrado en el proceso de venta de la aeronave en el actual gobierno.
Las fuentes consultadas revelaron que la Sedena, actualmente, también se resiste a entregar en venta cuatro de las 33 aeronaves que la presidencia anunció en abril que serían vendidas, e incluso ha solicitado al gobierno suspender el proceso para estos cuatro aviones cuyos valores oscilan entre los 14 y 28 millones de dólares.
Bajo el esquema en el que fue adquirido el TP-01, el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) en el gobierno de Calderón transfirió el adeudo del avión a la Sedena, que asumió la obligación de pagar una renta equivalente al valor del bien, costos financieros, impuestos de la operación y accesorios.
La revisión documental del avión en el actual gobierno comenzó tras la formalización de un convenio de colaboración de la administración federal con la Oficina de las Naciones Unidas para Proyectos y Servicios (UNOPS, por sus siglas en inglés), la cual encontró un caos en los archivos de la aeronave, reveló el informante.
El desorden en los archivos, que incluyen las bitácoras de vuelo y manuales, complicó, de inicio, la puesta en marcha de avalúos y el mismo proceso de venta, lanzado en marzo de 2019, bajo un convenio de la UNOPS y el gobierno federal.
De acuerdo con el informante, de no haber rescatado los documentos del avión, el Boeing Dreamliner 787-8 podría haber perdido hasta 40 por ciento de su valor en el mercado.
Sin embargo, la UNOPS, en conjunto con el gobierno federal, tras un exhaustivo proceso de seis meses, recabaron la totalidad de los documentos del avión, por lo que se evitaron pérdidas económicas.
En junio del año pasado, el Presidente Andrés Manuel López Obrador declaró que, de acuerdo con avalúos realizados por encargo de la UNOPS, el precio de la aeronave ascendía a al menos 150 millones de dólares.
En la conferencia matutina de López Obrador el 7 de febrero pasado, el actual titular del Banobras, Jorge Mendoza, informó que un avalúo llevado a cabo por el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (INDAABIN) estimó el precio del avión en 125.6 millones de dólares.
Previamente, por encargo de la UNOPS y del gobierno federal, fueron realizados avalúos por las empresas Morten Beyer & Agnew y McLarens Aviation que colocaron el valor de la aeronave en 130.5 y 130.3 millones de dólares.
El informante consultado por este medio añadió que los avalúos no contemplaron el “apetito de mercado” para un avión de este tipo, que fue fabricado para uso exclusivo de la Presidencia de México y que, por lo tanto, requeriría a potenciales compradores llevar a cabo modificaciones profundas en la estructura interna del Dreamliner a un alto costo.
En la rueda de prensa del 7 de febrero, en medio de dificultades para concretar la venta del TP-01, la Presidencia anunció que sería realizada una rifa en la que se entregarán premios equivalentes a 2 mil millones de pesos y se venderán 6 millones de boletos con un valor de 500 pesos cada uno, por lo que el gobierno prevé una recuperación total de 3 mil millones de pesos.
De esos boletos, tras una cena con el Presidente en Palacio Nacional el 12 de febrero, al menos 75 empresarios se comprometieron a comprar boletos con valor de mil 500 millones de pesos.
López Obrador, por su parte, ha dicho que los boletos de la rifa comenzarán a circular a partir de este mes.
Sin embargo, el Presidente sostuvo que los recursos obtenidos de la rifa serían destinados para la compra de equipo médico para hospitales del país y para mantenimiento de la aeronave por dos años


