• Tlaltelulco
  • Adolfo Tenahua Ramos
Los delincuentes han aprovechado la ausencia de las autoridades para ganar terreno.

El político improvisado, Marco Antonio Pluma y su flamante sindica, Brenda Ahuatzi, en pocos meses han llevado a la ruina al municipio de Tlaltelulco.  

El nefasto presidente no tiene ni idea del trabajo que debe realizar, pues quien gobierna y toma las decisiones es la representante legal que además de corrupta, sueña con ser la próxima presidenta municipal.  

De pena ajena esa administración que prometió un cambio; la delincuencia se disparó desde la llegada de esta pareja de funcionarios que no han hecho más que vivir del erario público.  

Y es que de acuerdo Semáforo Delictivo, el robo de autos es un delito incontrolable en Tlaltelulco, a esto hay que abonarle que la dirección de seguridad pública solo sirve de adorno.  

Según las estadísticas, en septiembre de 2021 se registraron 4 hurtos, en octubre 2, noviembre 2 y diciembre ni un caso. 

Respecto al 2022, en enero se robaron 2 autos, febrero ni un caso, marzo 4, abril 3, mayo 1, junio cero, julio 1, agosto 6 y septiembre 6, por los dos años da un total de 31 unidades robadas.