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  • Adolfo Tenahua Ramos
El último escándalo que protagonizó la eterna lideresa fue cuando ella y sus seguidores tomaron las instalaciones de la contrariaría interna y exigieron la destitución del titular, Edmundo Vázquez.

La ex delegada de la D-III-1 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) Sección 31, Gwendolyn Amaro Ramírez, interceptó a la Senadora Ana Lilia Rivera para pedirle que la ayude a recuperar su empleo una vez que la dieron de baja en la Secretaria de Educación Pública del Estado.

Argumenta que fueron violentados sus derechos laborales y que su error fue haber defendido a los trabajadores sindicalizados, aunque esto implicó que en repetidas ocasiones tomara las instalaciones de la dependencia sin importar el daño que cometió al sector educativo.  

Cabe mencionar que el último escándalo que protagonizó la eterna lideresa fue cuando ella y sus seguidores tomaron las instalaciones de la contrariaría interna y exigieron la destitución del titular, Edmundo Vázquez, a quien lo acusaron de supuesto acoso sexual.

Este último declaró que su único “pecado” fue haberles pedido a los trabajadores sindicalizados que se pusieran a trabajar y dieran resultados, sin embargo, lo interpretaron como hostigamientos e iniciaron una guerra.

No se sabe si la senadora le dio el avión o realmente asumió el compromiso, ya que se comprometió a analizar el tema, lo curioso es que este asunto ya lleva tiempo y es del conocimiento público.

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