- Política
Han pasado poco más de tres años desde que Josefina Rodríguez Zamora, pasó de ser mesera de sus restaurantes a funcionaria pública y todo indica que la hoy titular de la Secretaría de Turismo a nivel federal, sigue sin dimensionar la magnitud de los encargos que le han dado más por compadrazgo y otras aptitudes que por capacidad, experiencia o trabajo.
Prueba de ello, fue que el pasado puente del “Día de muertos”, se pudo observar a la funcionaria del gabinete de Claudia Sheinbaum Pardo, atendiendo personalmente a los comensales en los restaurantes de su familia, olvidando el encargo que tiene en una fecha importante para el turismo nacional.
Hasta el momento, no se sabe de una estrategia para lograr que el país se posicione entre los cinco destinos turísticos más visitados en el mundo, sin embargo, Chepina no deja su faceta como mesera en los restaurantes familiares, lo que le habría valido para ser primero nombrada secretaria en Tlaxcala y posteriormente a nivel nacional.
El cinismo es tan claro que cuando fue requerida por el Congreso local cuando fungía como titular en Tlaxcala, dijo que para ella primero estaba su faceta como empresaria y posteriormente como servidora pública, no obstante, que debido a los errores debió ser cesada, a la postre fue premiada.
Sin talento, liderazgo, experiencia y mérito, hoy la secretaria de Turismo cínicamente, volvió a decirle al pueblo ahora del país que es más importante atender sus empresas que enfocarse en las necesidades de un rubro que genera millones de empleos para una potencia turística de clase mundial.