• Apizaco
  • Adolfo Tenahua Ramos
En declaraciones recientes, el edil afirmó que los robos en Apizaco son “situaciones que ya venían ocurriendo” y que, aunque los esfuerzos en materia de seguridad se han incrementado, la violencia y los delitos forman parte de una problemática de larga data.

La ola de robos a comercios en el municipio de Apizaco sigue siendo un problema grave, que no da tregua a los empresarios locales, quienes han reportado un aumento en los actos delictivos en las últimas semanas.

En esta ocasión, varios comercios de la zona centro y alrededores fueron víctimas de saqueos, con pérdida de mercancías y daños materiales, mientras los dueños y empleados se sienten cada vez más vulnerables.

Los hechos más recientes se registraron el lunes pasado, donde en momentos distintos se registró un robo con violencia en la Calle  2 de abril s/n, intersección Heroico Colegio Militar,  La Ciénega, Apizaco, donde dos sujetos armados ingresaron a una tienda OXXO e intentaron robar dinero en efectivo.

Mientras que el segundo acontecimiento sucedió en la calle 16 de septiembre en una Bodega de Vinos Magadan Quima, en el que ingresan al establecimiento, dos masculinos vestidas totalmente de negro, portando cascos cerrados de color negro y de colores para posteriormente amagar con armas de fuego a los empleados despojándolos de dos teléfonos celulares y la cantidad de 20 mil pesos para después huir a bordo de una motocicleta.

Estos incidentes, como muchos otros,  han generado mayor indignación en la ciudadanía ya que acusan al alcalde de Apizaco, Javier Rivera, de que en lugar de abordar de manera efectiva la problemática, ha minimizado los robos, restándoles importancia al señalar que “son cosas que ya venían pasando”.

 Este comentario ha causado revuelo entre los habitantes y comerciantes, quienes consideran que esta actitud refleja una grave falta de compromiso con la seguridad pública por lo que no descartan pedir la destitución de político cada, Javier Rivera.
Y es que los robos en Apizaco no son un fenómeno nuevo, pero los últimos incidentes han puesto en evidencia el creciente descontrol en la seguridad pública, lo que pone en riesgo tanto la economía local como la tranquilidad de los apizaquenses.

Comerciantes han señalado que los hurtos se están volviendo cada vez más frecuentes, afectando especialmente a negocios pequeños, a los cuales los ladrones acceden en plena noche o incluso durante el día, cuando los establecimientos se encuentran menos vigilados.

A pesar de los reclamos de la ciudadanía, el alcalde Javier Rivera ha mostrado una actitud complaciente frente a la situación. En declaraciones recientes, el edil afirmó que los robos en Apizaco son “situaciones que ya venían ocurriendo” y que, aunque los esfuerzos en materia de seguridad se han incrementado, la violencia y los delitos forman parte de una problemática de larga data. Este tipo de declaraciones han sido vistas por muchos como una señal de que el gobierno municipal no tiene la capacidad ni el interés de frenar la delincuencia.

La falta de una estrategia clara por parte del gobierno municipal para prevenir los robos y brindar mayor seguridad en las calles y en los comercios está generando una crisis de confianza entre la población, que pide a gritos un cambio en la gestión de la seguridad pública.

Una de las mayores preocupaciones de los apizaquenses es la percepción de impunidad que parece dominar en el municipio. La sensación de que los ladrones actúan sin miedo a ser capturados ha permeado en la población, que ve cómo los robos se repiten sin que haya consecuencias claras.

Si bien las autoridades municipales y estatales afirman estar trabajando en conjunto para mejorar la seguridad, la falta de resultados visibles y la actitud complaciente del alcalde continúan siendo un factor que alimenta la desconfianza entre los ciudadanos.