• Apizaco
  • Cristian Mastranzo Garrido
Este acto ha desatado el enojo de los ciudadanos, quienes señalan que los uniformados, lejos de cumplir con su deber de regular el orden, son los que violan las normas de tránsito.

En lo que parece ser un claro acto de prepotencia y abuso de autoridad, policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana adscritos al municipio de Apizaco ha generado controversia tras ser captado en una imagen que circula en redes sociales. 
En la fotografía, un par de patrullas de la Policía Estatal se encuentran estacionadas sobre el paso peatonal de la calle Francisco I. Madero, justo frente a una conocida mercería local. 

Este acto ha desatado el enojo de los ciudadanos, quienes señalan que los uniformados, lejos de cumplir con su deber de regular el orden, son los que violan las normas de tránsito. Además de que con esto queda claro que no hay respecto a la autoridad que representa Javier Rivera.

Según el testimonio de testigos que presenciaron el incidente, los oficiales se encontraban supuestamente realizando su "trabajo" al mover vehículos estacionados en la zona. 

Sin embargo, la imagen muestra que las patrullas no solo ocupan el espacio destinado a los peatones, sino que también obstaculizan el paso en una zona muy transitada, donde las personas deben caminar por la calle para poder continuar su trayecto.
Este tipo de actos no son aislados. En los últimos meses, ha crecido la preocupación entre los habitantes de Apizaco sobre el comportamiento de algunas autoridades locales, incluyendo a la policía. 

Diversos sectores de la sociedad apuntan a que en el municipio se ha instaurado una sensación de "pueblo sin ley", donde las autoridades parecen actuar sin control y con total impunidad, dejando claro que las normas no siempre se aplican por igual.
El incidente en la calle Francisco I. Madero ha hecho que muchos se cuestionen la actuación de las autoridades en Apizaco, y algunos piden una mayor supervisión y sanción para quienes se aprovechan de su puesto para infringir las normas.
Los ciudadanos esperan respuestas claras y acciones que restituyan el orden y la confianza en las instituciones encargadas de velar por la seguridad y el bienestar de la comunidad.

La situación refleja un creciente malestar y la necesidad urgente de que los cuerpos de seguridad den ejemplo de respeto a las leyes, comenzando por cumplirlas en lugar de quebrantarlas.