- Apizaco
La presencia de crimen organizado en Apizaco ha sido confirmada por autoridades federales, luego de que el secretario de Seguridad Ciudadana Federal, Omar García Harfuch, informara sobre la captura de dos de los principales líderes de una de las células delictivas más peligrosas del país.
Los detenidos fueron arrestados durante un operativo en el municipio rielero, conocido por su creciente problemática en torno a actividades ilícitas.
A través de una publicación en la red social "X", el funcionario federal detalló la operación que tuvo lugar en Apizaco, confirmando que, tras meses de investigación y acciones coordinadas entre diversas fuerzas de seguridad, se logró desmantelar parte de la estructura criminal que operaba en la zona. Este operativo resalta la creciente preocupación sobre la expansión de las actividades delictivas en el estado de Tlaxcala.
La confirmación de la presencia de crimen organizado en la entidad llega tras declaraciones previas del comisario de Seguridad Pública de Apizaco, José Ramón Jacques Mena, quien, en un acto poco común, contradijo las declaraciones del Ejecutivo estatal.
Hace poco más de un mes, Jacques Mena afirmó públicamente que, sí existen bandas criminales operando en Tlaxcala, especialmente en Apizaco. Esta declaración se dio en el contexto de un enfrentamiento ocurrido en la colonia Covadonga, que, según el comisario, fue provocado por grupos delictivos que mantienen presencia en la región.
Ante estas declaraciones, el alcalde apizaquense Javier Rivera Bonilla se ha negado a reconocer el problema ya que en declaraciones anteriores, el edil sostuvo que la incidencia delictiva no es un asunto exclusivo del municipio, sin embargo, a más de cien días de gobierno no ha podido frenar la delincuencia que existe en la comuna, por el contrario, los índices delictivos han aumentado de manera desmedida, principalmente los robos a transeúnte, comercios y el robo de automóviles, así como la operación de bandas delictivas criminales.
Las acciones y declaraciones recientes confirman que, si bien Tlaxcala había sido considerado un estado relativamente tranquilo en términos de seguridad, la realidad es que el crimen organizado ha ido penetrando cada vez más en diversas regiones, especialmente en Apizaco, donde su influencia parece haber tomado un giro preocupante.
La captura de los líderes de esta célula delictiva es solo un paso en el largo camino para enfrentar el desafío de la criminalidad en el estado.
La situación sigue siendo un tema de gran preocupación tanto para las autoridades locales como para la ciudadanía, que observa con atención los esfuerzos federales y estatales para erradicar las bandas criminales que operan en el corazón de Tlaxcala.


