- Tlaxcala
Ante el presunto ecocidio realizado en las inmediaciones de un reconocido restaurant capitalino, ciudadanos y activistas de la organización Toktli se manifestaron por este hecho, afirmando que los árboles no son adornos ni elementos prescindibles del paisaje urbano; sino que son seres vivos esenciales para la vida.
En la protesta exigieron un manejo responsable del arbolado urbano, evitando prácticas dañinas y promoviendo políticas de protección reales.
Es por ello que realizaron un llamado al diálogo con autoridades y sociedad, para generar mecanismos reales de protección y manejo adecuado del arbolado urbano, evitando prácticas dañinas como el desmoche.
Así mismo exigieron transparencia y acciones concretas para garantizar la supervivencia de los árboles y la biodiversidad que albergan.
En este sentido mencionaron que las ciudades no solo están conformadas por sus edificios y habitantes, sino también por sus árboles, sus aves y toda la biodiversidad que en ellas encuentra refugio.
Se señalo que recientes intervenciones en el arbolado han demostrado que aún falta una gestión responsable y basada en el respeto a la biodiversidad pues la práctica del desmoche, elimina toda la cobertura vegetal de los árboles, causando un daño irreparable, que también pone en riesgo a las especies que dependen de ellos, incluidas aves migratorias y locales.
Los manifestantes hicieron un llamado urgente al diálogo y a la acción conjunta entre autoridades, sociedad civil y especialistas. Exigiendo el establecimiento de mecanismos efectivos y transparentes para la protección del arbolado urbano, además solicitaron un decálogo colaborativo entre ciudadanos, expertos y gobierno para el manejo adecuado de los árboles y siguiendo esta línea pidieron sanciones por malas prácticas se traduzcan en acciones de restauración y cuidado del ecosistema afectado, finalmente solicitaron la vigilancia ciudadana en los procedimientos relacionados con el arbolado urbano.
Agradecieron a la Comisión de Derechos Humanos de Tlaxcala por su acompañamiento como observadores en el proceso y destacaron la importancia del dictamen emitido por la Procuraduría de Protección del Ambiente (PROPAED), que reconoce el problema. Sin embargo, mencionaron que no solo basta con reconocerlo; sino que es necesario actuar.