• Salud
  • Cristian Mastranzo Garrido
A pesar de que la protesta ha sido pacífica, las autoridades enviaron a un contingente de granaderos a las oficinas centrales de la SESA, ante el temor de que los trabajadores pudieran intentar tomar las instalaciones.

A pesar de los argumentos del gobierno del estado sobre el supuesto abasto de medicamentos e insumos en los hospitales de la Secretaría de Salud (SESA), trabajadores del sector han expresado su descontento debido a la falta de material, herramientas y alimentos necesarios para cumplir con sus labores diarias. 

Desde esta mañana, personal de la SESA colocaron cartulinas en las instalaciones del centro canino ubicado en Apetatitlán en rechazo a la política de administración de la Directora Administrativa de la dependencia, Pamela Popócatl Sandoval.

A pesar de que la protesta ha sido pacífica, las autoridades enviaron a un contingente de granaderos a las oficinas centrales de la SESA, ante el temor de que los trabajadores pudieran intentar tomar las instalaciones. 

Sin embargo, los manifestantes aseguraron que la movilización tenía un carácter completamente pacífico y que no buscaban generar conflictos o altercados.
La molestia de los trabajadores se suma a las denuncias de los usuarios de los hospitales, quienes se han visto obligados a comprar jeringas y otros insumos médicos de forma particular debido a la falta de abastecimiento en las unidades.

Cuando los pacientes acuden a surtir sus recetas, la respuesta de los encargados es negativa, esta situación ha generado un creciente malestar entre los ciudadanos que dependen de estos servicios de salud.

A pesar de los informes oficiales que aseguran la compra de un lote de medicamentos para cubrir la demanda, las protestas siguen en aumento, y el desabastecimiento en varias unidades hospitalarias de Tlaxcala persiste.

 Los trabajadores de la salud han exigido una solución urgente a la crisis de insumos que afecta no solo su capacidad de trabajo, sino también la atención de los pacientes. La situación se mantiene tensa y, aunque las autoridades han intentado minimizar la protesta, la falta de medicamentos sigue siendo un tema candente en el estado.