- Tlaxcala
Organizaciones ambientalistas expusieron sus temores ante las presuntas violaciones ambientales en el saneamiento de la laguna de Acuitlapilco.
Lo anterior luego de que, a principios de 2025, se dio a conocer la colaboración entre el gobierno estatal y organizaciones civiles para la protección del ecosistema. Sin embargo, a medida que avanzaron las obras, comenzaron a surgir inquietudes sobre la legalidad de estos proyectos y su impacto ambiental.
Acusaron que se han construido tres puentes en la laguna, lo que ha generado serias preocupaciones entre expertos y activistas, pues el espejo de agua es un ecosistema de propiedad federal.
Los ambientalistas en especial la denominada “manada del lobo” expusieron que La Ley General de Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) establece que las obras en zonas federales, como humedales y lagos, deben someterse a un proceso técnico que garantice su viabilidad ambiental.
Los puentes construidos en la laguna de Acuitlapilco sugieren que las autoridades involucradas podrían estar violando la normativa, lo cual pondría en riesgo el equilibrio ecológico de este importante ecosistema.
Según varios videos y reportes compartidos en redes sociales, la construcción de estos puentes implicó el uso de materiales como cemento, grava y posiblemente arena, que podrían alterar los niveles de pH en el suelo y causar contaminación del agua y del suelo. Además, se observó la remoción de vegetación en áreas cercanas a los puentes, lo que compromete la estabilidad del ecosistema y pone en peligro a las especies que habitan en la zona.
Ante esta situación, diversas voces han alzado la alarma, denunciando la posible complicidad entre el gobierno estatal, federal y organizaciones pseudoambientalistas, que parecen favorecer intereses particulares por encima de la protección del medio ambiente y el bienestar de la población.
La comunidad ambientalista y los habitantes de Tlaxcala se encuentran preocupados por las implicaciones de estos proyectos y solicitan que se tomen medidas para frenar la degradación de la Laguna de Acuitlapilco. La falta de respuesta por parte de las autoridades competentes y la opacidad en la gestión de los permisos necesarios para las obras ha generado un clima de desconfianza y exigencia de rendición de cuentas.