- Apizaco
En un operativo sorpresa coordinado por la Secretaría de Marina, Guardia Nacional, Ejército Mexicano y Policía Estatal, el Cereso de Apizaco fue sometido a una inspección minuciosa que terminó con un hallazgo de 63 envoltorios con presunta droga tipo cristal y cinco teléfonos celulares escondidos entre dormitorios y áreas comunes.
Binomios caninos rastrearon cada rincón mientras observadores de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Tlaxcala (CEDHT) supervisaban que no se vulneraran las garantías de los internos. Pese a la tensión del momento, no se registraron incidentes.
Los celulares —entre ellos de marcas Motorola y Oppo—, junto con la droga, fueron entregados a la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tlaxcala (FGJET), que investiga si eran utilizados para coordinar extorsiones y otros delitos desde el interior del penal.
El operativo, que concluyó antes de la media noche del miércoles, no fue casual: días antes, un video difundido por el recluso Ventura N. expuso presuntas irregularidades dentro del Cereso, provocando el cese temporal de tres funcionarios.
Las autoridades ahora indagan cómo artículos prohibidos lograron pasar los controles y quién está detrás de su ingreso.
Fuentes cercanas aseguran que la investigación podría destapar una red más amplia de complicidades dentro y fuera del penal. Mientras tanto, la vigilancia en el penal de Apizaco se ha endurecido.


