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¿Qué dirá nuestra Gobernadora Lorena Cuéllar en defensa de Tlaxcala?
La escritora y conductora Sabina Berman ha desatado una ola de indignación al emplear el término "tlaxcalteca" de manera despectiva para atacar a la senadora Lilly Téllez. En una publicación en X (anteriormente Twitter), Berman respondió a un post de Téllez celebrando la captura de Nicolás Maduro con la frase: "Nuestra María Corina Machado tlaxcalteca, la @LillyTellez, coreando el bla bla bla trumpista. Por no saber Historia Latinoamericana se merecen ser los idiotas útiles del cuento".
El uso de "tlaxcalteca" como epíteto denigrante no solo resulta ofensivo para los habitantes del estado de Tlaxcala y sus descendientes, sino que evidencia una “grotesca distorsión histórica” por parte de Berman, quien se presenta como intelectual progresista.
Históricamente, los tlaxcaltecas fueron un pueblo y una antigua República que resistió el dominio del Imperio Mexica (azteca), el cual los sometía a tributos exorbitantes y sacrificios humanos masivos. Al aliarse con Hernán Cortés en 1519, los tlaxcaltecas no "traicionaron" a una supuesta nación unificada –pues México como tal no existía–, sino que lucharon contra un opresor que los había subyugado durante largo tiempo. Esta alianza fue clave para la caída de Tenochtitlán, pero calificarla de "traición" perpetúa un mito nacionalista del siglo XIX, promovido por el porfiriato, el PRI y MORENA, que demoniza a los tlaxcaltecas para exaltar un supuesto "imperio azteca" glorioso. En realidad, los tlaxcaltecas actuaron en defensa de su autonomía frente a un poder hegemónico y expansionista. Fue esa Alianza el origen del nacimiento de una nueva Nación.
Irónicamente, Berman acusa a otros de "no saber Historia Latinoamericana" mientras ella misma recurre a este cliché reduccionista y peyorativo. Usar "tlaxcalteca" como sinónimo de traidor no solo es “clasista y regionalista”, sino que insulta a un pueblo con una rica tradición democrática prehispánica –como Berman misma reconoció en entrevistas pasadas– y que contribuyó decisivamente a la conformación de la Nueva España.
La reacción en X fue inmediata y mayoritariamente crítica hacia Berman. Usuarios de diversos perfiles señalaron su error histórico y la ofensa implícita:
- Un internauta le preguntó directamente: "¿Por qué Tlaxcalteca si es de Sonora? ¿Trato de ser irónico o denigrante? Tú misma entrevistaste a un investigador que habló del sistema democrático que prevalecía en Tlaxcala a la llegada de los españoles".
- Otro respondió: "¿Usas Tlaxcalteca como insulto?... Tú sí eres una vergüenza".
- Varios destacaron la ironía histórica: "Te falla la historia, Sabina. Los tlaxcaltecas eran un pueblo oprimido y sacrificado por el yugo mexica. Si Lilly es la tlaxcalteca, ¿entonces estás admitiendo que Morena son los aztecas tiranos?".
- Comentarios como "Tlaxcalteca??, de verdad??, y te dices superior en conocimiento de historia, vaya pedazo de ignorante" o "¿'Tlaxcalteca' lo usas como un término despectivo? Desarrolla tu respuesta por favor" reflejan el rechazo generalizado.
Aunque algunos defendieron a Berman alineándose con su postura progubernamental, la mayoría de las respuestas –incluso de perfiles no opositores– condenaron el uso denigrante del término y cuestionaron su pretendida superioridad intelectual.
En un país que busca reconciliarse con su pasado diverso, insultos como el de Sabina Berman no solo dividen, sino que perpetúan ignorancia y prejuicios. Tlaxcala merece respeto, no ser reducido a un improperio por una intelectual que, paradójicamente, se equivoca al invocar la historia para atacar.
SE ESPERA UNA RESPUESTA OFICIAL DE LA GOBERNADORA
Una ofensa pública, como la manifestada por la escritora Berman, no puede quedar en el olvido, ni dejarse pasar en nuestro Estado, por lo que lo menos que los tlaxcaltecas esperamos es una respuesta oficial de la Gobernadora, con firmeza y exigiendo se retracte, porque de no hacerlo, estará avalando dicho agravio.


