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La gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, ha decidido —a escasas semanas de que Morena lance su encuesta para definir la candidatura a la gubernatura en 2027— emprender las "Jornadas Cumpliendo al Pueblo". Este ejercicio de supuesta rendición de cuentas, inaugurado en Calpulalpan con un despliegue de funcionarios y cifras "alegres", representa una maniobra descarada de campaña disfrazada de cercanía con la ciudadanía.
Durante casi cuatro años de gobierno, Lorena Cuéllar no salió a los municipios a informar, esta vez oportunamente emprende una campaña de apoyo electoral. Ahora, cuando el proceso interno de su partido se acerca y la sucesión se perfila, de repente "cumple" con el pueblo: presenta avances en salud, empleo, seguridad y obras, como si estos logros hubieran surgido por generación espontánea.
En el evento de Calpulalpan, Cuéllar presumió más de 202 mil tlaxcaltecas fuera de la pobreza, inversión de 166 millones de pesos en el municipio, récord de empleos formales (más de 125 mil ante el IMSS), 6 mil 200 obras en todo el estado y Tlaxcala como la entidad con menor incidencia delictiva del país. Cifras que, sin auditorías independientes ni verificación ciudadana, suenan a propaganda muy falsa.
Lo más cínico es el posicionamiento descarado de su delfín, aunque en este acto específico no se le mencione explícitamente, el mensaje subliminal es claro: la "continuidad" del "exitoso gobierno" que ella encarna. Frases como "la transformación no es frágil ni pasajera, no me pertenece a mí; le pertenece a Tlaxcala" buscan transferir el supuesto éxito a quien herede el proyecto —en este caso, un perfil afín que garantice la permanencia del grupo en el poder.
Esta repentina "gira de rendición de cuentas" no engaña a nadie: es campaña anticipada prohibida por la ley electoral, financiada con recursos públicos y orquestada para influir en la encuesta de Morena. Mientras los tlaxcaltecos esperan soluciones reales a problemas cotidianos, la gobernadora opta por el show mediático. Una estrategia que revela más sobre sus ambiciones personales y partidistas que sobre un genuino compromiso con el pueblo.


