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La política tlaxcalteca vive un nuevo capítulo de desencanto ciudadano: por enésima vez, la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros ve cómo su gestión es calificada con números que harían sonrojar hasta al funcionario más despreocupado.
En el reciente Ranking Histórico de Aprobación de Gobernadores en México de la empresa Cripeso, correspondiente a enero de 2026, Cuéllar figura en el puesto 31 de 32 mandatarios, con apenas un 36.98% de aprobación ciudadana —una cifra que coloca a su gobierno muy cerca del fondo del barril nacional de confianza pública.
Este no es un tropiezo ocasional: es una caída libre sostenida. Mientras otros gobernadores sortean mejor el juicio ciudadano —aunque sea por márgenes endebles—, la gobernadora de Tlaxcala se estrella contra la dura realidad de la percepción popular.
Lorelandia en el fondo del pozo
De acuerdo con el ranking de enero de 2026, la única figura con peor evaluación que Lorena Cuéllar es David Monreal, gobernador de Zacatecas, con un preocupante 35.61% de aprobación.
Pero eso no alivia para nada la situación de la mandataria tlaxcalteca: su 36.98% representa que menos de 4 de cada 10 ciudadanos aprueban su gestión, un golpe sin paliativos que refleja un rechazo que no desaparece.
La lista de los peor evaluados no termina ahí: le siguen Rubén Rocha (Sinaloa) con 40.88%, Layda Sansores (Campeche) con 41.31%, y Víctor M. Castro (Baja California Sur) con 41.73% —todos ellos por encima de Cuéllar, pero todavía lejos de cifras aceptables.
La élite, el contraste brutal
Si se necesitara demostrar lo que sí funciona (o al menos lo que la gente percibe como aceptable), basta con mirar a los extremos opuestos del ranking. En la cima destaca Manolo Jiménez (Coahuila) con un sólido 64.38% de aprobación, seguido por Teresa Jiménez (Aguascalientes, 61.27%), Mauricio Kuri (Querétaro, 62.87%), Samuel García (Nuevo León, 61.36%) y Clara Brugada (Ciudad de México, 60.84%). Estas cifras no solo son aceptables: superan por casi 30 puntos porcentuales el desempeño de los hombres y mujeres en la cola del ranking.
Ese vacío —casi 28.77 puntos porcentuales de diferencia entre el primero y el último— dibuja una geografía política polarizada: mientras unos pocos gobernadores disfrutan de validaciones amplias, otros se quedan atrapados en desaprobaciones que rozan el desprestigio.
Que Cuéllar haya quedado relegada al penúltimo puesto no es un accidente estadístico. En un contexto donde la ciudadanía exige resultados tangibles —seguridad, empleo, servicios públicos funcionales— la percepción de su gobierno parece persistir en un declive casi imparable.
Aunque circulan encuestas de otras casas demoscópicas que han mostrado cifras más favorables para la mandataria en momentos distintos del 2025 (como mediciones anteriores de aprobación superiores al 50%), este ranking histórico —con base en 49 mil encuestas levantadas en enero— coloca las cosas en términos mucho más severos.
Lorena Cuéllar está siendo evaluada casi como un desastre político por los ciudadanos tlaxcaltecas.
Consulta aquí la encuesta completa:
https://cripeso.com/ranking-historico-de-aprobacion.../...


