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El político Gregorio Cervantes aseguró que en Tlaxcala es urgente defender la democracia y frenar los abusos de poder que, afirmó, se han cometido durante años sin rendición de cuentas, situación que ha vulnerado la dignidad de los ciudadanos.
Sostuvo que el movimiento que encabeza surge del sentir social, donde existe una percepción generalizada de que en el estado no hay una democracia real, sino una simulación sostenida por intereses de grupo. Indicó que cada vez más ciudadanos ven su proyecto como una alternativa frente a gobiernos que han privilegiado beneficios personales sobre el bien común.
Cervantes señaló que en Tlaxcala los actos anticipados de campaña se han normalizado sin que exista intervención de la autoridad electoral. Acusó al Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE) de omisión, al permitir que actores políticos “hagan y deshagan” fuera de la ley, mientras las consecuencias recaen directamente en la ciudadanía.
De acuerdo con el político, esta falta de control y de sanciones ha debilitado la confianza pública y ha generado un escenario sin piso parejo ni condiciones democráticas reales. “Cuando no hay autoridad electoral y nadie dice nada, la democracia deja de existir”, expresó.
Advirtió que los actos anticipados de campaña representan una burla para los ciudadanos, ya que la competencia deja de ser justa y se convierte en una carrera desigual, donde el calendario electoral pierde sentido y la ventaja se compra con mayor exposición, recursos y poder. Este fenómeno, dijo, no solo tensiona las reglas del juego, sino que erosiona la confianza ciudadana al transmitir la idea de que la ley es flexible para unos cuantos.
Cervantes también criticó el derroche constante de recursos públicos y personales, al señalar que, pese a ser evidente, en Tlaxcala no existen consecuencias. “Lo grave es que nos piden votar por personas que llegan enfermas de poder, donde la confianza y la seguridad se transforman en arrogancia y prepotencia”, afirmó.
Finalmente, recordó que en estados como Tabasco el poder legislativo tuvo que frenar imposiciones del Ejecutivo y asumir su responsabilidad de defender los intereses ciudadanos. Subrayó que Tlaxcala necesita un cambio profundo en su vida pública, con respeto a las reglas, verdadera participación ciudadana y el fin de prácticas políticas que, aseguró, han dañado de manera sistemática ala sociedad


