- Educación
Pobladores de la comunidad de Tizatlán cerraron este día una importante vialidad en protesta por el presunto despojo de un inmueble que era ocupado por una escuela primaria, el cual —denunciaron— estaría siendo vendido a particulares por alrededor de siete millones de pesos.
El bloqueo se mantiene a la altura del OXXO de Tizatlán y en el retorno hacia la carretera Tlaxcala-Apizaco, como medida de presión para exigir atención directa de las autoridades estatales, particularmente de la gobernadora.
De acuerdo con los manifestantes, el predio no pertenece a la Secretaría de Educación Pública, sino que fue donado en su momento por vecinos de la comunidad para uso educativo. Sin embargo, acusaron que de manera irregular la SEPE se habría adjudicado el inmueble, para posteriormente ser puesto en venta por el gobierno del estado.
Durante la manifestación, los quejosos expresaron su descontento con el partido en el poder, al asegurar que “pensamos que Morena era distinto, pero son los mismos de siempre”, al considerar que se repiten prácticas de abuso y despojo.
Los ciudadanos señalaron que, si bien existen apoyos como becas y programas sociales, estos provienen del pago de impuestos de todos los mexicanos, por lo que no justifican atropellos a la comunidad.
“Nos manifestamos para que ya no se permitan los abusos. Sabemos que hay programas sociales, pero ese dinero es de todos. Por eso invitamos a quienes vean atropellados sus intereses a que se manifiesten. Vamos a permanecer aquí cerrando la vialidad hasta que seamos atendidos por la gobernadora”, expresaron.
Los inconformes acusaron que las autoridades “se sirven con la cuchara grande”, al pretender lucrar con un inmueble destinado originalmente a la educación pública, y advirtieron que no retirarán el bloqueo hasta obtener una respuesta clara y una solución al conflicto.
Lamentaron que lejos de privilegiar el tema educativo, el gobierno local realice cambios innecesarios en los planteles educativos de varias partes de la capital del Estado con el propósito de presuntamente desviar recursos en obras y construcción de escuelas innecesarias, ya que los planteles educativos cuentan aún con un tiempo de vida considerable, por lo que presumieron que el gobierno lorenista sólo justifica el gasto público para pago de diezmos y proveedores a modo.


