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En otro hecho que comprobaría el desvío de recursos del gobierno lorenista para apuntalar las aspiraciones del presidente municipal de Tlaxcala, Alfonso Sánchez García, para convertirse en el sucesor de la mandataria Lorena Cuéllar Cisneros, se documentó la presencia del esposo de la gobernadora, Salvador Ballesteros Rodríguez, en una reunión con productores de Cuapiaxtla.
La imagen difundida por error o con alevosía por la Secretaría de Impulso Agropecuario de Tlaxcala, se observa sentado a la derecha de la titular dela dependencia, Gisela Lucero Zepeda, a Ballestero Rodríguez, quien no ostenta ningún cargo en la administración estatal ni se tiene registro o conocimiento que se dedique al campo.
Lo que si se tiene documentado, es que Salvador Ballesteros funge como el coordinador de la campaña del delfín, la cual opera desde Casa de Gobierno donde controla las brigadas de promoción que obligan a llevar a cabo a los trabajadores de la administración lorenistas, así como los grupos de WhatsApp para bajar y recibir la información proselitista.
De acuerdo con versiones de algunos productores, el esposo habría aprovechado el encuentro para pedir el respaldo político electoral hacia el alcalde capitalino, Alfonso Sánchez, de quien destacó que se trata del hijo del ex gobernador Alfonso Sánchez Anaya.
Si Salvador Ballesteros no tiene ningún cargo ni ninguna responsabilidad en el gobierno de su esposa, por qué preside una reunión con productores tlaxcaltecas y por qué en otros encuentros con funcionarios estatales suele envalentonarse y anunciar que pedirá a fulano la renuncia por no estar con el delfín.
La reunión con que difundió la Secretaría de Impulso Agropecuario implicaría un delito, sobre todo porque la titular de esa área del gobierno, Gisela Lucero, habría permitido que se hablara de asuntos político electorales para beneficiar a un funcionario estatal que busca convertirse en candidato al gobierno de Tlaxcala.


