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  • Adolfo Tenahua Ramos
Militantes y simpatizantes coinciden en que su proyecto no nace de la improvisación, sino del trabajo constante y del contacto directo con la ciudadanía.


El activismo naranja arrancó con fuerza en La Maquinita, en Apizaco, donde simpatizantes de Movimiento Ciudadano en Tlaxcala dejaron claro que el proyecto que hoy genera entusiasmo, estructura y esperanza tiene nombre y apellido: Gregorio Cervantes.

En un ambiente de unidad y energía política, la militancia demostró que no se trata de un respaldo aislado, sino de un movimiento creciente que reconoce en Gregorio a un líder con carácter, cercanía y visión. “El sabor de Gregorio” —como ya lo mencionan entre simpatizantes— se siente en cada colonia, en cada reunión y en cada encuentro ciudadano.

La jornada de activismo, en apoyo a la coordinadora Danae Figueroa, sirvió también para evidenciar que la base naranja está organizada y lista para impulsar perfiles que representen una verdadera alternativa para Tlaxcala. Y en ese escenario, Gregorio Cervantes destaca como una figura fuerte, preparada y con arraigo social.

Militantes y simpatizantes coinciden en que su proyecto no nace de la improvisación, sino del trabajo constante y del contacto directo con la ciudadanía.

Lo describen como una persona íntegra, con calidad humana y con la capacidad de encabezar un nuevo rumbo político en el estado.

Hoy el mensaje es claro: el activismo naranja no solo crece, se fortalece. Y en medio de ese crecimiento, el nombre de Gregorio Cervantes se posiciona como uno de los perfiles con mayor respaldo interno, con estructura territorial y con el entusiasmo de una militancia convencida de que puede ser un gran aspirante en el escenario que viene.
El “sabor” político está en el aire… y en Tlaxcala ya muchos saben a qué proyecto pertenece.

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