- Política
El activismo naranja arrancó con fuerza en La Maquinita, en Apizaco, donde simpatizantes de Movimiento Ciudadano en Tlaxcala dejaron claro que el proyecto que hoy genera entusiasmo, estructura y esperanza tiene nombre y apellido: Gregorio Cervantes.
En un ambiente de unidad y energía política, la militancia demostró que no se trata de un respaldo aislado, sino de un movimiento creciente que reconoce en Gregorio a un líder con carácter, cercanía y visión. “El sabor de Gregorio” —como ya lo mencionan entre simpatizantes— se siente en cada colonia, en cada reunión y en cada encuentro ciudadano.
La jornada de activismo, en apoyo a la coordinadora Danae Figueroa, sirvió también para evidenciar que la base naranja está organizada y lista para impulsar perfiles que representen una verdadera alternativa para Tlaxcala. Y en ese escenario, Gregorio Cervantes destaca como una figura fuerte, preparada y con arraigo social.
Militantes y simpatizantes coinciden en que su proyecto no nace de la improvisación, sino del trabajo constante y del contacto directo con la ciudadanía.
Lo describen como una persona íntegra, con calidad humana y con la capacidad de encabezar un nuevo rumbo político en el estado.
Hoy el mensaje es claro: el activismo naranja no solo crece, se fortalece. Y en medio de ese crecimiento, el nombre de Gregorio Cervantes se posiciona como uno de los perfiles con mayor respaldo interno, con estructura territorial y con el entusiasmo de una militancia convencida de que puede ser un gran aspirante en el escenario que viene.
El “sabor” político está en el aire… y en Tlaxcala ya muchos saben a qué proyecto pertenece.


