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El doble homicidio del matrimonio poblano Alexandro Agustín Tello Olmedo y Karina de los Ángeles Ruiz Ruiz, perpetrado el 19 de febrero de 2026 en territorio tlaxcalteca, ha escalado a un escándalo que algunos medios de comunicación mencionan como una posible vinculación con el círculo íntimo familiar de la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros.
Lo ocurrido no solo representa una tragedia familiar, sino que genera serias interrogantes sobre la transparencia en la investigación, pues no han faltado los señalamientos de establcer un posible encubrimiento por parte de las autoridades encargadas del asunto.
Según información divulgada por la Fiscalía General del Estado de Puebla, el móvil principal del crimen sería una deuda millonaria. Esta versión se difundió la tarde del 2 de marzo de 2026, horas después de que diversos medios poblanos y tlaxcaltecas informaran por la mañana que el caso alcanzaba al entorno íntimo de la gobernadora Cuéllar. Esta secuencia temporal alimenta sospechas de que se buscaría minimizar líneas de investigación más delicadas.
Trascendidos provenientes de fuentes anónimas cercanas a las autoridades poblanas apuntan a que el empresario Christian "El Bau" —detenido el 24 de febrero en la colonia Villa Universitaria de Puebla— era socio de Alexandro Tello en diversos negocios. Durante el cateo en su domicilio o negocio, "El Bau" permitió el acceso de los agentes a un espacio ocupado por Tello, donde se localizaron pertenencias personales, documentos y equipo de cómputo del fallecido.
Lo más llamativo: el equipo permanecía abierto, con sesiones activas en redes sociales y un chat de WhatsApp con una de las hijas de Lorena Cuéllar —presuntamente María Fernanda Espinosa de los Monteros, encargada de la Secretaría de Bienestar de Tlaxcala—. Las conversaciones, según estas fuentes, delatarían una relación cercana.
Estos supuestos hallazgos plantean un panorama preocupante. El negocio de "El Bau" habría realizado trabajos de publicidad para el Gobierno de Tlaxcala, y quien facturaba era precisamente Alexandro Tello. De confirmarse estos vínculos, surge la duda de por qué no se ha explorado a fondo esta línea de investigación, que podría involucrar contratos públicos, sociedades empresariales e inmobiliarias y posibles conflictos de interés.
Hasta el momento, se reportan cinco detenidos en el caso, pero solo uno ha sido vinculado a proceso, y no se trata del individuo con presunta relación laboral o personal con el ex esposo de María Fernanda Espinosa de los Monteros —hija de Cuéllar—. Esta selectividad en las acciones judiciales refuerza la percepción de que elementos clave podrían estar siendo omitidos.
El manejo del caso por las fiscalías de Puebla y Tlaxcala está en entredicho. Si las evidencias sobre conexiones personales y empresariales son ciertas, su omisión configuraría una grave irregularidad, posiblemente orientada a proteger a ciertos personajes.


