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  • Rosario Techalotiz Ramos
Cuestionó la validez del estudio local, lo que fue interpretado por los propios comunicadores como un intento por desacreditar mediciones que no favorecen al gobierno estatal.

Fiel a su estilo de contradecir a la prensa local o no estar de acuerdo con sus señalamientos y cuestionamientos, el vocero del Gobierno de Tlaxcala, Antonio Martínez Velázquez, desestimó públicamente los resultados de una encuesta realizada por la empresa tlaxcalteca Impulso Mercadológico, la cual ubica la aprobación de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros en 31.91 por ciento, frente a un 65.79 por ciento de desaprobación.

Ante cuestionamientos de medios, el funcionario respondió con la frase “yo tengo otros datos”, al asegurar que existen mediciones nacionales con cifras más favorables para la mandataria. En particular, mencionó la más reciente encuesta de Consulta Mitofsky, que a nivel nacional coloca la aprobación de la gobernadora en 53 por ciento.

Sin embargo, el señalamiento no quedó ahí. Martínez Velázquez no solo contrastó cifras, sino que cuestionó la validez del estudio local, lo que fue interpretado por los propios comunicadores como un intento por desacreditar mediciones que no favorecen al gobierno estatal.

La reacción del vocero fue vista por algunos sectores como una postura defensiva frente a datos adversos y más que confrontar estudios con argumentos técnicos o metodológicos, el discurso oficial optó por invalidar la medición sin entrar a un debate detallado sobre su rigor estadístico.

Mientras el gobierno destaca resultados positivos en estudios de alcance nacional, la encuesta local refleja un escenario más complejo en el ánimo ciudadano.

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