- Gobierno
- 19 de febrero de 2026 (mañana): Alexandro Agustín Tello Ruiz y Karina de los Ángeles Ruiz salen de su domicilio en la colonia Bella Vista, Puebla, en un Volkswagen Jetta blanco. Dejan a sus hijos en la escuela y viajan a Tlaxcala, citados por Alexandro para una "reunión de trabajo" ligada a deudas o negocios con uno de los ahora detenidos. Algunos reportes indican que también celebrarían el cumpleaños de Karina.
- 19 de febrero (durante el día): La pareja es interceptada en territorio tlaxcalteca (Libramiento Instituto Politécnico Nacional cerca del SAT en La Trinidad Tepehitec, distribuidor vial El Molinito y carretera federal 119 rumbo a Tlaxco). Sufre privación ilegal de la libertad seguida de homicidio calificado: ejecución violenta con impactos de bala y posible tortura, según filtraciones.
- 20 de febrero (tarde-noche): Cuerpos abandonados en La Rinconada, Chignahuapan (Puebla), zona limítrofe. Ese día, la gobernadora Lorena Cuéllar celebra su cumpleaños.
- 20-21 de febrero: Familiares reportan desaparición. Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE Puebla) inicia carpeta por desaparición forzada, realiza 25-50 actos de investigación (entrevistas, videovigilancia, LPR, geolocalización), confirmando que privación y ejecución ocurrieron en Tlaxcala.
- 21-25 de febrero: FGE Puebla urge coordinación y confirma doble homicidio en Tlaxcala. Fiscalía de Tlaxcala guarda silencio inicial, publica felicitaciones por cumpleaños de Cuéllar en vez de avances. Indignación crece por lentitud.
- 26 de febrero en adelante: Detenciones: tres iniciales en Tlaxcala (Alejandro “N”, Hugo “N”, Miriam “N”), luego hasta cinco (incluyendo Christian “N”, procesado por encubrimiento). Línea oficial: deuda millonaria entre particulares (exsocio de Alexandro). Cateos en Apizaco y Tlaxco; vehículos asegurados.
- Marzo 2026 (principios): FGE Puebla revela cronología detallada, móvil posible en delincuencia organizada y deuda económica. Cinco detenidos; investigación por homicidio calificado, feminicidio, desaparición y encubrimiento. Tlaxcala confirma algunas capturas, pero con opacidad.
LAS CONTRADICCIONES QUE ALIMENTAN LAS SOSPECHAS
Las contradicciones entre fiscalías son evidentes y revelan descoordinación grave o protección selectiva. Puebla respaldó desde el inicio que el crimen ocurrió en Tlaxcala (privación y homicidio), con evidencias geográficas y videográficas; Tlaxcala tardó días en asumir, limitándose a detenciones parciales sin cronología propia ni peritajes detallados.
Puebla abrió por desaparición; Tlaxcala minimizó hasta presión forzada. Puebla divulga avances proactivamente (cronología, móvil, rueda de prensa con fiscal Idamis Pastor); Tlaxcala muestra opacidad y lentitud exasperante: más de una semana sin posicionamiento claro pese a hechos en su territorio.
Lo más alarmante: el vocero de Tlaxcala, asumiendo roles de ministerio público, descartó con ligereza la posible vinculación en los hechos de un integrante de la familia de la gobernadora. El vocero niega pero no muestra peritajes, ni testimonios ni evidencia. Igual negó involucramiento de crimen organizado sin balística, financiera o inteligencia sustentada, ignorando versiones de deudas millonarias que podrían encubrir nexos oscuros.
Basado en últimas comunicaciones oficiales de la FGE Puebla (marzo 2026), el móvil apunta a delincuencia organizada y deuda económica, con cinco detenidos y posible tipificación bajo ese esquema por coordinación de múltiples implicados. La falta de capacidad del gobierno de Tlaxcala y su Fiscalía es la principal causa del no esclarecimiento total: lentitud inicial, opacidad, investigaciones bajo reserva excesiva y ausencia de liderazgo firme.
Esto deja al gobierno de Lorena Cuéllar y a su vocero, mal parados al descalificar informaciones publicadas y la postura clara de Puebla (cronología, móvil, evidencias), provocando una evidente falta de coordinación entre ambas fiscalías.
Mientras Puebla avanza con diligencia, Tlaxcala parece priorizar imagen política sobre justicia expedita, erosionando confianza institucional y retrasando verdad plena para los huérfanos.


