- Política
Al interior de Movimiento Ciudadano, la figura de Refugio Rivas Corona se ha convertido en el político incomodo que no genera resultados, pero eso sí pretende sacar raja política, fiel a su estilo convenenciero de cara al proceso electoral de 2027.
Aunque intenta posicionarse como aspirante, los datos reflejan un escenario poco favorable, de acuerdo a una encuesta reciente de la empresa La encuesta.mx, aparece con 47.3 por ciento de preferencias internas, prácticamente empatado con otras opciones, lo que evidencia que no logra consolidar un liderazgo claro ni competitivo dentro del partido.
Sin embargo, dichas mediciones son a modo con el objetivo de engañar al electorado de que cuenta con la simpatía para ser candidato al gobierno del Estado.
Su trayectoria política tampoco abona a su favor. Rivas Corona arrastra antecedentes de derrotas electorales, como su fallido intento por la alcaldía de Papalotla, lo que ha debilitado su credibilidad y lo mantiene lejos de ser una opción sólida frente al electorado.
En el ámbito político local, se le señala por sostenerse más por protagonismo que por resultados. Incluso, hay cuestionamientos sobre la difusión de encuestas sin sustento que buscan inflar su imagen y generar una percepción artificial de posicionamiento, sin que esto se traduzca en respaldo real en territorio.
A pesar de mantenerse dentro de la estructura nacional del partido, su presencia no ha logrado crecer ni conectar con la ciudadanía. Por el contrario, distintas voces lo ubican como un perfil estancado, sin capacidad de despegar en las preferencias y con escasa simpatía entre los votantes.
En este contexto, su insistencia por figurar ha sido interpretada más como una estrategia para mantenerse vigente dentro del escenario político, con la mira puesta en negociar espacios, como una posible candidatura plurinominal, que como un proyecto competitivo de cara a una elección.
Así, lejos de consolidarse como una carta fuerte de Movimiento Ciudadano en Tlaxcala, Refugio Rivas enfrenta un escenario adverso, marcado por la falta de resultados, cuestionamientos a su desempeño y un posicionamiento que, hasta ahora, no logra trascender más allá del discurso.


