- Educación
La inconformidad de padres de familia y docentes en la primaria “Emiliano Zapata” subió de tono y ahora se perfila hacia el ámbito jurídico, en medio de señalamientos en contra de la Secretaria de Educación Pública (SEPE) , por decisiones que consideran arbitrarias y perjudiciales para la comunidad escolar.
Entre las principales denuncias destaca la suspensión de una docente, quien —afirman— fue sancionada tras defender a estudiantes, lo que ha sido interpretado como una violación a los derechos laborales del magisterio y un acto que genera incertidumbre entre el personal educativo.
A esto se suma la preocupación por las condiciones de las nuevas instalaciones, las cuales, según los padres, no garantizan la seguridad de los menores debido a la falta de accesos adecuados y caminos seguros. A pesar de que existe un amparo, aseguran que los riesgos no han sido atendidos por las autoridades.
En el plano legal, los inconformes detallaron que entre los actos reclamados se encuentran la negativa de reinscripción para el ciclo escolar 2025-2026, el intento de impedir que los alumnos concluyan el ciclo en su plantel original, posibles desalojos, cambios en la plantilla docente y la eventual demolición de las instalaciones ubicadas en la colonia Centro de Tlaxcala.
Frente a este escenario, padres y maestros analizan emprender acciones legales adicionales y no descartan intensificar sus protestas. También acusaron a las autoridades de descalificar el movimiento mediante señalamientos públicos, lo que consideran una estrategia para evadir el fondo del problema.
La comunidad escolar insiste en que no se trata de una confrontación política, sino de garantizar condiciones dignas y seguras para los estudiantes, así como el respeto a los derechos de los trabajadores de la educación.


