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El diputado local Emilio de la Peña Aponte se ha convertido en uno de los principales defensores del juicio político contra integrantes del Ayuntamiento de Contla de Juan Cuamatzi, al asegurar que el procedimiento se condujo con apego irrestricto a la ley y sin tintes políticos. Sin embargo, el legislador morenista se muestra implacable cuando se trata de exigir responsabilidades a otros, pero no con la misma contundencia cuando las observaciones y señalamientos recaen sobre él mismo.
Las afirmaciones del presidente de la Comisión Permanente del Congreso local, en las que presume un actuar apegado al derecho, han sido interpretadas por algunos sectores como un discurso que contrasta con la exigencia ciudadana de que la legalidad se aplique sin excepciones ni dobles raseros.
Mientras presume que se aplicará la ley en el caso de esa demarcación, en los hechos el propio diputado ha violentado las leyes, basta recordar el incidente de tránsito que protagonizó cuando en estado inconveniente chocó un automóvil oficial y pidió impunidad a través del fuero que ostenta par no fincarle responsabilidades.
El caso fue comentado en redes sociales y como ese, su improductiva participación en el congreso local, donde ha pasado desapercibido catalogado como el congresista más flojo y sin iniciativas presentadas.
Eso sí, se le esfumaron las aspiraciones de gobernar Zacatelco, tan es así que ahora es su padre el ex secretario de Impulso Agropecaurio Rafael de la Peña quien ahora se anda promocionando, debido a que al legislador ni lo conocen en su distrito, ya que es un funcionario de oficina y no de territorio porque no ha recorrido calles ni plazas para acercarse a la ciudadanía, debido a la vida fifi y de desórdenes que ha llevado en su corta carrera política.


