Pero la audacia no paró ahí. Rodríguez Zamora ordenó, o al menos permitió, modificaciones en el sitio oficial de la Secretaría de Turismo para cambiar el relato: ahora dice que "solo cursa" la maestría, no que la tiene. Este acto de edición retroactiva no es solo una admisión velada de culpa; es un abuso de poder que altera información pública para encubrir fraudes académicos.