Las rutas más afectadas incluyen la carretera México–Veracruz, la Vía Corta a Puebla, y el Arco Norte, puntos estratégicos de tránsito de mercancía en la región.
A pesar de las denuncias, los responsables continúan huyendo sin mayores consecuencias, lo que ha generado preocupación entre comerciantes, repartidores y población en general.