Padres de familia señalaron que la falta de comunicación provocó afectaciones económicas y logísticas, además de poner en riesgo la salud de los menores al obligarlos a salir de casa en condiciones climáticas adversas.
En redes y grupos de padres circula una frase que resume el malestar: “La escuela no es feudo de nadie; es donde se forman nuestros hijos”, exigiendo que los conflictos internos no se traduzcan en perjuicio para los menores.